—Estas disculpado Román, aunque no suenes sincero… nos vamos Maikel debo ir a casa —no tenía ni que verlo a los ojos para saber que sus disculpas eran sinceras. —sí, disculpa me demore más de lo previsto… quieres que te lleve. —No nos vemos mañana —Asiento. —Adiós cuídate —me sonríe y se aleja. —Prometo que un día de estos voy hacer pagar a esos que te hicieron mal. —¿Eres Maikel verdad? —giro hacia la voz. —¿Si, por qué? —Puedes enseñarme a pelear ya estoy cansada de rogarle a Román que me enseñe y solo me pone a limpiar piso, podrías por favor y hago lo que sea limpio tu casa lo que sea —Sonrió, me encanta la determinación de esta chica. —¿Cuántos años tienes? —Tengo veinte ya tengo a mi loba su nombre es Karia. —Es un lindo nombre y el tuyo cual es. —Mi nombre es Norma, me va

