El cielo se había oscurecido y no me gustaba nada como las nubes empezaban a juntarse. No quería que la lluvia hiciera acto de presencia justo en este momento, cuando por fin lo vería. Siempre me causaba mal augurio un mal clima. Estábamos Andrew y yo dentro del centro comercial. No podía evitar estar mas pendiente de lo que sucedía afuera con el clima o con la gente que pasaba por los pasillos. Nos topamos exactamente con la que era la esposa de Adam, mi querido amigo me animo para hablarle, seguramente para preguntarle donde estaba su....esposo. Era hermosa y eso me causaba enojo. Tenia unos grandes ojos azules, cabello castaño y lacio, cuerpo esbelto, el prototipo de mujer perfecta. Además de toda la perfección del físico, era amable. No se sorprendió ni un poco cuando pregunte por A

