Jhonatan no podía creer el tremendo escándalo que su nieto había sido capaz de armar, "¿Por qué se portaba de forma tan inmadura?, ¡Por Dios! Los años pasaban, pero él no dejaba de comportarse como un adolescente. ¿Cómo se le ocurría llegar a ese extremo, solo para no casarse con la mujer a quien él le escogiera?" Pensó, sentado en el asiento trasero del auto, mientras observaba la inmensa cantidad de personas abarrotadas fuera de las instalaciones de la empresa, atendiendo al anuncio. Volvió a mirar la imagen en el teléfono, relativo al enlace enviado por la persona que contactó, para mantenerlo informado de los movimientos de su nieto y movió la cabeza en forma negativa, con pesar. Ordenó al chófer detener el auto en la entrada principal del edificio, cuando apenas llegó, los hombres de

