traicionados (2)

843 Words
-93, quería agradecerte por lo que hiciste ayer, no sabía que tú... Yo terminaba de salir del baño y estaba completamente desnuda y Rosa no deja de mirarme sonrojada -¿no me digas que te gusta lo que estás viendo?- di una pequeña vuelta en mi eje y sonreí con picardía -la verdad es que me gustas desde que te vi- simuló morder sus uñas Camine hasta ella y le puse seguro a la puerta -no tengo ningún problema en demostrarte cuán mujer puedo hacerte sentir en la cama- estaba detrás de ella, hablándole al oído mientras acariciaba su vientre -soy bastante mujer, me encantan los hombres y de eso no tengo la más mínima duda- baje hasta su entrepierna -¿entonces...- tragó en seco -porque lo haces?- se removió en su lugar al sentir el contacto de mis manos por sus pliegues -tengo una mala racha de hace algunos días, estoy de muy mal humor y estoy en esos días de ser amable sin importar quien, que decides ¿quieres un poco de placer sin compromiso?- al terminar mordí su oreja y apreté su s*x* Me acorraló en la pared y me beso, su lengua irrumpió como un torbellino en mi boca, envolviendome en ella y mandándome a su antojo, acaricio mis senos y luego apretó mis nalg*s. Yo termine de quitarle el vestido y la tome de la mano para ir hasta la cama, nos tocamos y friccionamos un poco nuestros cuerpos, baje hasta su monte de Venus y la hice estallar de placer, saboree mi boca y le miré -sí que sabes dar placer- toña apenas tenía aliento, me separé de ella y abrí la puerta, miré para ambos lados y vi a uno de los hombres y le llamé , cuando se asomó lo arrastre por el cuello de su camisa -93- sus palabras sonaron entre asombradas y eroticas -lo siento toña, pero amo ser tocada por un hombre, espero que lo disfrutes- Baje los pantalones de Daniel, si mal no recuerdo ese es su nombre, este rápidamente se bajo el bóxer y dejó ver su erección, yo me senté sobre la cama y abrí mis piernas, quedando expuesta para él, su mirada viajo hasta mi centro y fue hasta mi, no sin antes usar un preservativo y mientras él me penetraba toña me regalaba un sin fin de caricias lo cual me provocó un grotesco orgasmo; creí que mis gritos eran tan sutiles como la fina seda , pero al parecer inundaron la casa -¡93!, ¿qué es esto?- entró Manuel con cara de enfado, pero al ver la escena sus ojos mostraron cierto destello Daniel rápidamente subió sus pantalones y salió, no sin antes disculparse -esto no es un hotel y mucho menos un prostíbulo- volvió hablar mirando a toña quien se estaba terminando de poner el vestido, yo por el contrario aún seguía desnuda y disfrutando de todo aquel show, toña salió y cerró la puerta -imagino que fuiste tú la que armó toda esta urgía - -estaba un poco aburrida, pero ya no volverá a pasar- me puse de pies y Manuel me agarro -espero que cuando te vuelvas a aburrir, no te pierdas buscando mi habitación - me soltó -tengo información importante - busqué mi móvil y le mostré las fotos -¿esto qué significa?- su voz estaba ronca -que esos dos son los soplones de ambos lados, el hombre traicionó a Marrota y la mujer a ustedes, ya no me quedan dudas, Marrota se hará cargo de Richard - camine hasta el baño -no piensas dejarme así 93- Manuel masculló aquellas palabras al ver que cerraba la puerta -invita a tu mano siempre lista y lo suficientemente pervertida para tu disfrute- sonreí ante mi malicia, segundos después escuché como azotaba la puerta. Llevo varias horas mirando al techo, esperando una respuesta divina sobre qué hacer para ayudar a Marrota, aunque en este punto de mi vida creo que Dios no esta de mi lado, simplemente he hecho muchas cosas malas y nunca he demostrado arrepentimiento alguno. Con la esperanza ya perdida, me acosté en mi lado derecho hasta caer en un profundo sueño. Como cada mañan inicié mi rutina a las 5am, pero esta se vio interrumpida media hora después de haber sido iniciada, pues uno de los hombres de Manuel llegó hasta el gym a informarme que este quería verme. Fui hasta él, el cual se encontraba en el despacho, toque la puerta y este me indico que pase -toma asiento 93- camine hasta el sillón que quedaba enfrente de él -he invitado a Maritza junto con William, su representado- se puso de pies -necesito que estés al pendiente de ello, quiero que vigiles muy de cerca a Javier, puede llegar a ser medio loco en situaciones como esta- resopló fastidiado -de acuerdo, si me permiten, iré a cambiarme- me mire para que pudiera ver mi estado -te pediré que por favor cualquier situación me la informes- -sí señor- salí de allí y fui hasta mi habitación
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