Tras el pequeño momento con Christian, decidí tomar un baño, necesitaba calmar mis nervios y mis hormonas. Me senté en la cama con un libro en mano, pues tenía la esperanza de olvidar aquel beso. Estaba leyendo la pagina 110 de Bajo la misma estrella cuando, el tono de llamada de mi teléfono, me interrumpió. Numero desconocido se leía en la pantalla, atendí. - ¿Hola? - ¿Ana, eres tú? – hablo una voz familiar, provocando que los bellos de mi cuero cabelludo se erizaran. Sentí como los recuerdos del pasado me envolvían en una nube negra abrumadora, congelándome- Ana, contesta, se que eres…- colgué. Lleve las rodillas a mi pecho y abrace mis piernas, el libro cayó al suelo. Esto no podía estar sucediendo ¿Cómo obtuvo mi número? ¿Qué quería de mí? Después de todo este tiempo… ¿No le bast

