Cap. 6 Mochila parte 2

1990 Words
Molesto Demian habla. Puedo interrogarlos a todos cuanto suene la campana si quieres. María algo asustada de lo que pueda hacer Demian, pues a sus ojos él es un Demonio, rápidamente en voz baja dice. No hace falta, además creo saber dónde está mi mochila. Ya en el último recreo. María sale del curso, va a la azotea y puede ver que ahí, hay muchos estudiantes haciendo fila. Demian confundido ve que los estudiantes de la fila entregan algo a un grupo de estudiantes y este, les devuelve su mochila, o cosas que perdieron, Demian mirando con más detalle ve que los estudiantes entregaban dinero para recuperar sus cosas, el ahora entendiendo la situación está más molesto, esto era una especie de chantaje. Esto de cierta manera le recuerda a esos malditos autonombrados celestiales, esto lo enoja más y más, Demian el cual no puede soportarlo más, rápidamente toma el control del cuerpo de María y molesto dice. No mires y si es posible no escuches. María solo puede cerrar sus ojos, escuchando un poco de lo que esta pasando. Demian molesto les dice, que lo que hacen es malo, y que deberían agradecer pues en vez de sufrir un día por cada número negativo que tienen, solo sufrirán por unos minutos. María puede escuchar los gritos de algunos estudiantes los cuales luego se juntan y mesclan con otros sonidos como el sonido de golpes, vidrio roto, estudiantes gritando que la detengan pues los va a matar. Puede escuchar murmullos, el sonido de pasos, como se abre una puerta y por último como se abre la llave de una pila de agua para que salga el agua. María abre los ojos, pues cree que todo ya termino y algo asustada ve que sus manos están manchadas de sangre. Asustada pregunta. ¿Los mataste? No, no quiero ir a la cárcel. Demian lavando sus manos dice. Cálmate, no los mate, no es sangre, es solo vino rojo ¿quién trae vino a una escuela? Por cierto, María, lo siento mucho, tu mochila se arruino, termino manchada con un poco de ese vino rojo y termino siendo cortada en la pelea, te comprare otra mochila. María esta aliviada, pues no cometido un crimen, además su mochila ya era algo vieja, por lo que no le toma tanta importancia, lo importe es que ella no ira a la cárcel. No pasa nada, además solo necesito lavarla y costurarla, pero dime, ¿cómo quedaron esos estudiantes? Demian sonríe y dice. Solo digamos que ya no volverán a hacer eso. Ya en la última clase, María ve que todos desvían la mirada y tratan de no verla a los ojos, algo que le preocupa un poco. Ya en la salida ve que todos se alejan de ella manteniendo una distancia de 2 metros. Ella puede escuchar que algunos la llaman la bruja oscura, ya que se esparció un rumor de que ella vendió su alma a cambio de poder. Además, todos lo que se metieron con ella, terminaron traumados por alguna razón. Ella recuerda que en el pasado deseaba ser popular y se preguntaba cómo se sentiría ser el centro de atención, pero esta situación era todo lo contrario a lo que se imaginaba. ¿Qué hiciste Demian? arréglalo de una buena vez. Demian está molesto, pues ahora nadie se meterá con ella. Encima que te ayudo, ¿me pides más ayuda? Molesta le responde. A esto le llamas ayudar, estoy llamando mucho la atención. Demian al escuchar eso, sabe que, si las cosas continúan así, lo encontraran, pues una persona no puede cambiar mucho de la noche a la mañana sin que algo interesante le haya ocurrido. Está bien, lo voy a arreglar, pero tendremos que quedarnos una hora más. María, al mirar la hora dice. Tendrás que arreglarlo mañana, debo darme prisa, si no llegare tarde al trabajo. María trabajaba medio tiempo en un Maid Café. Cuando María se cambiaba de ropa Demian cerro sus ojos pues no estaba acostumbrado a ver el cuerpo desnudo de una mujer, pues en su reino eran algo conservadores, por así decirlo, no enseñaban mucha piel. Cuando Demian vio que maría llevaba una falda muy corta, estaba muy avergonzado y nervioso. Que indecencia, ¿acaso eres una súcubo? ¿Como puedes llevar eso puesto? María sonríe un poco por escucharlo hablar de esa manera, pues noto que el estaba muy nervioso y avergonzado, ella planea vengarse de el haciendo que sienta todas las emociones negativas que tiene que soportar en este maldito lugar. Puedes cerrar los ojos si quieres y te recomiendo que no hables, no quiero que me distraigas. Demian no podía pensar bien pues estaba muy nervioso y avergonzado, por lo que, sin pensar bien, simplemente cierra sus ojos, pues las demás chicas que trabajaban ahí, estaban vestidas como María, llevando faldas muy cortas. Demian se sorprendió un poco pues escucho como María cambiaba su voz casi como la voz de una niña y hablaba de una manera algo juguetona mesclada con alegría cuando saludaba a alguien o pedían algo, triste cuando los clientes se iban o no pedían lo más caro del lugar y por último ponía una cara enojada con un puchero cuando se sobrepasaban con ella, solo que María les daba una simple advertencia sin insultarlos ni tratarlos mal. Al cabo de 20 min Demian no lo soportaba más, pues la falda que llevaba puesta María era muy corta en comparación con los vestidos y faldas que usaban las mujeres de su reino, los cuales llegaban y cubrían hasta los tobillos. Las emociones negativas, que tenía María cada vez que alguien la miraba, hablaba, tocaba o trataba de propasarse, hicieron que Demian ya no lo soportara más. Avergonzando y muy enojando por la mirada y toques que recibía de esos asquerosos humanos, Demian toma el control y dice. Renuncio, no pienso estar ni un minuto más aquí. Demian se fue al área de empleados y le devolvió el control a María, pues queria que María se cambie de ropa, pues odiaba ese traje de sirvienta y odiaba este maldito lugar. María estaba asustada pues, aunque ese trabajo era como un infierno y queria vengarse de Demian, pagaban muy bien. ¿Qué haces?, necesito este trabajo. Demian molesto responde. Si necesitas Dinero yo te lo daré, pero no pienso estar aquí ni un minuto más, me siento sucio por llevar este tipo de ropa y todas esas miradas, además en el pasado ¿querías ser popular verdad? Los populares no trabajan en lugares como estos, así que cámbiate de ropa, vámonos de aquí. María estaba sorprendida y algo avergonzada pues no sabe cuánto Demian sabe sobre ella, ¿acaso entro en su mente y vio sus recuerdos? ¿cómo es que el sabes eso?, ¿qué más sabes sobre mí? Deja de hacer preguntas y vámonos de aquí, ¿o es que acaso no quieres dinero? María al escuchar lo desesperado que estaba Demian, sonríe pues, no pensó que sería afectado mucho por sus emociones negativas, ahora ella conoce como puede lastimarlo y controlarlo por así decirlo. Sonriendo dice. Me iré de aquí solo si prometes que me devolverás todas las monedas de oro que me diste para que yo después pueda gastarlas como yo quiera. Bien vámonos de aquí, al fin y al cabo, solo son monedas. María rápidamente se cambia feliz, pues logro recuperar las monedas que le correspondían en primer lugar. A pesar de las quejas y amenazas de su jefe, pues le dice que no le pagara nada, ella se va sonriendo de ahí. Emocionada rápidamente busca una tienda de compra y venta de oro. Después de preguntar a muchas personas y caminar muchos minutos, por fin encontró una tienda de compra y venta de oro. Cansada dice. Bien Demian dame, 10 monedas de oro, las voy a cambiar por dinero. Demian estaba algo incomodo, el sudor lo molestaba pues el nunca en su vida había sudado o mejor dicho su especie no sudaba. Rápidamente toma por unos segundos el cuerpo de María para poder usar magia oscura y sacar unas 20 monedas de la pequeña bolsa para finalmente dejar esas monedas en los bolsillos de María. Espera son más de las que pedí. Demian sonríe un poco y dice. Es mi propio dinero, te dije que te compraría otra mochila, 10 monedas deberían ser suficientes ¿verdad? María sonríe, pues le entrego mucho dinero, ella tratando de contener su emoción dice. Si, es suficiente para reemplazar la mochila que perdí. Demian por alguna razón, sintió que algo no estaba bien. Al entrar, la empleada de la tienda no le toma tanta importancia, pues esa ropa era la de un estudiante de escuela pública, sin mencionar la mochila vieja y rota tenia puesta. Hola buenos días. Quiero cambiar algunas monedas de oro por favor. Ella al ver las monedas y reconocerlas, rápidamente dice. Jefe tenemos una clienta especial. El dueño rápidamente sale y empieza a ver las monedas de oro. Señorita acompáñeme por favor. María algo confundida lo sigue, ella no tiene miedo, pues sabe que Demian la protegerá. Tome asiento por favor. Bien, que le parece 70 mil dalias x cada moneda de oro. María estaba emocionada, pero se calma, pues quiere saber si realmente le esta dando un buen precio. Puede pesar las monedas por favor. El dueño feliz saca una balanza y pesa una moneda. 10 gramos, eso era lo que pesaba una moneda. María saca su celular y al hacer los cálculos, esta algo confundida, pues esa sola moneda debería valer 100 mil dalias. Antes de que ella pudiera decir algo, el dueño habla. Debe estar algo confundida, pero debe entender que debo fundir las monedas, algo que cuesta dinero, pues estas monedas a simple vista se ven que les pertenece a esos demonios y usted no quiere tener problemas con los cazadores de demonios ¿verdad? Dígame, ¿usted hizo un trato con uno de esos demonios verdad? María no se había dado cuenta o mejor dicho no le prestó atención al detalle de las monedas, pues solo se fijó que eran de oro. A quien llamas Demonio, maldito estafador. Demian estaba enojado, el estaba sujetando del cuello al dueño de la tienda. El dueño estaba muy asustado, pues nunca pensó que esa estudiante era en verdad un Demonio. Lo…lo siento, no era mi intención ofenderlo. El dueño sabía que hoy había cometido el peor error de su vida y posiblemente no viviría para contarlo. Por favor perdóneme, le daré el precio completo, pero suélteme por favor. María estaba asustada, suéltalo si lo matas, tendré que buscar otra tienda. Demian queria que María vaya rápido a su casa para poder quitarse ese sudor, pues le resultaba desagradable. Demian algo enojado suelta al dueño. El dueño rápidamente abre su caja fuerte y saca 2 fajos de dinero. Nota: Cada fajo de dinero tenia 100 billetes de 10 mil dalias. Toma, son 2 millones de dalias por las 20 monedas de oro. María feliz toma el dinero. Muchas gracias, volveré cuando se termine el dinero. Minutos después María llega a un supermercado grande y empieza a comprar muchas cosas. Demian estaba algo molesto. ¿Qué hacemos aquí? María feliz dice. No es obvio, voy a comprar una nueva mochila y de paso voy a comprar otras cosas. De acuerdo, pero compra rápido. María feliz toma un carrito de compras y empieza a comprar todo lo que pueda. Cuando llega a la sección de mochilas, elige una de 4 mil dalias. Demian estaba molesto, se preguntaba así mismo. Por qué las mochilas son tan baratas, ¿es por qué no tienen magia? Te di muchas monedas a si que elige la más cara quedo claro. Demian no pensó recuperar las monedas que le dio de más para comprar la mochila, pues las considero como un pequeño regalo de despedida ya que hoy mismo pensaba abandonar ese cuerpo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD