Capitulo 39: Lo que el dolor convertía. El departamento “donde se hospedaba” estaba sucio. El aire olía a humedad y cigarrillos, causa de la ventana sellada y los ceniceros ubicados por doquier. Luke estaba apoyado junto a la ventana, fumando despacio mientras miraba el exterior. Una desprevenida llovizna mojaba la ciudad, pero no era eso lo que había atraído a los hermanos a buscar un lugar pacífico y solitario para conversar, sino el hecho de que Luke tenía algo que decirle a su hermano, que no podía decírselo con palabras. Tom estaba sentado en la cama desparramada, sosteniendo una carta arrugada que según todo lo que dijo Luke; era la llave que siempre han estado buscando. Por un momento, no estuvo seguro de querer descubrir cual era esa llave, pero su duda fue fugaz y abrió el s

