ESCENA 1: La Preparación
INT. DORMITORIO - NOCHE
(La habitación está iluminada suavemente. Estoy frente al espejo, arreglando mi cabello. Entra él, con una mezcla de ternura y preocupación en la mirada.)
—Amor, alístate que vamos a salir a cenar. Póntete bonita, hermosa, más de lo que ya eres.
—¿Y mañana? Dices que tenemos que levantarnos temprano...
—Sí, Mauricio va a pasar por nosotros. Vamos a ver una pequeña finca en La Romana.
(Asiento y me pongo a arreglarme, mientras él me mira con esos ojos que siempre me hacen sentir segura)
—Vamos a cenar primero, luego ya veremos para qué necesitamos la finca.
INT. COCINA - MOMENTO DESPUÉS
(Estoy sentada en la mesa, mientras él sirve un vaso de agua.)
—¿Para qué necesitamos ver una finca en La Romana? Ya tenemos el apartamento en Santo Domingo.
—Es para ejecutar mi plan, amor. Ya te dije que tengo que hacer las cosas bien, y la única manera es tener un lugar seguro para todos nosotros.
—Pero me gusta cómo estamos aquí, ¿por qué cambiarlo?
—Porque la rata que trabaja para Rubén Darío está cerca, y no quiero que te pase nada. Necesitamos un lugar grande donde pueda reunir a mis hombres y que estés tranquila.
INT. RESTAURANTE - NOCHE
(Nos sentamos en una mesa al aire libre, las luces titilan y la brisa del mar nos acaricia el rostro.)
—Mira, aquí está bueno para cenar. El pescado fresco, las ensaladas tropicales... todo se siente como en casa.
—Sí, se siente bien estar aquí. Pero sigo pensando en mi tío y mi abuela. ¿Qué dirían si me vieran ahora?
—No importa, amor. Ellos te quieren, pero tú eres adulta y tomas tus propias decisiones.
—Sí, pero me preocupa que me vuelvan a juzgar por estar contigo.
—No importa, amor. Nosotros somos felices y así es mejor.
INT. FINCA EN LA ROMANA - MAÑANA
(Llegamos a la finca temprano en la mañana. El sol ilumina los campos verdes, las gallinas corretean y los vacunos están en el potrero.)
—Mira, amor. Este es el lugar. Tiene casa grande, terreno para poner una piscina, hasta un lugar para hacer una pequeña iglesia.
—Es hermoso, ¿verdad? Qué lindo es todo esto.
—Sí, y aquí podemos tener todo lo que queramos. Ya hablé con los dueños, me la venden a buen precio.
—¿Y qué dirán tus hombres cuando se enteren que vivimos aquí?
—Ellos ya saben que eres mi prioridad. Aquí podremos estar tranquilos y planear nuestro futuro.
(Mientras caminamos por el terreno, veo cómo él mira el lugar con ojos de propietario.)
—aquí pondremos la piscina, allí la casa principal, y allá donde están los árboles, un lugar para hacer fogatas los domingos con toda la gente.
—Me encanta la idea. Podemos invitar a mi abuela y a mi tío para que vean que aquí estamos bien.
—Claro, amor. Cuando todo esté listo, ellos vendrán a visitarnos y verán que estamos bien.
INT. SALA DE LA FINCA - TARDE
(Estamos sentados en la terraza, tomando jugo de frutas tropicales.)
—¿Y la rata que trabaja para Rubén Darío? ¿Qué hacemos?
—Mauricio ya está en camino para atraparlo. No te preocupes, amor, ya tenemos todo planeado. Cuando llegue el momento, sabremos qué hacer.
—Pero me da miedo pensar que puede pasar algo malo.
—Nada te pasará, amor. Te lo prometo. Estamos juntos y aquí estamos a salvo.
(Se acerca y me besa suavemente en la frente.)
—Todo estará bien, amor. Ya verás cómo esta finca se convertirá en nuestro paraíso.