12: michael clifford

594 Words
She's like cold coffee in the morning Ed Sheeran «Cold Coffee» Me senté frente a la computadora y pulse "Aceptar llamada" para poder hablar con mi papá. —Hola hija, ¿cómo va todo? —me pregunto del otro lado de la línea, yo le sonreí. —Todo está bien, ¿como estas por allí? —Bien, más que bien de hecho, es por eso que quería hablarte... "Tendré que quedarme más tiempo" dijo una voz en mi cabeza. —Tendré que quedarme un poco más de lo previsto, cariño —confirmo mi papá y yo asentí con comprensión. Era algo típico, si, pero ya era lo suficientemente madura para no hacer un capricho y entender que mi papá amaba su trabajo y era feliz haciendo lo que hacía, y yo no iba a impedírselo. —Bueno, eso es genial. Me alegro que todo vaya bien... Oye por cierto, estos días he estado saliendo con Luke y sus amigos —mi papá abrió los ojos y su sonrisa desapareció. —¿Saliendo... a donde? —Tranquilo, nada fuera de lo común, lo prometo. No te he dicho antes porque no quería interrumpir tu trabajo... —me sonroje. —Lia, jamás vas a interrumpirme. La próxima vez dímelo, por favor. ¿Qué pasa si te ocurre algo y yo no sé nada? Ya sufrí mucho la última vez. Papá jamás me había dicho que la había pasado mal cuando termine en el hospital, pero yo suponía que algo tendría que haber sentido, después de todo era mi padre, duh. —Bueno, ahora mismo voy a ir a un Starbucks a tomar algo, para que luego no digas que no te aviso. —¿Iras con Luke? —se intereso. —Iré con Michael, un amigo de Luke y mío —respondí, él asintió y luego nos despedimos. El timbre sonó y antes de salir me di un vistazo en el espejo. Llevaba skinny jeans negros, una remera negra y una camisa a cuadros roja. No era la persona más fanática del maquillaje, pero siempre usaba base, delineador y mascara. Abrí la puerta y me encontré a Michael vestido casi igual a mí, pero sin camisa. —Hola —me sonrió. Le di un beso en la mejilla y comenzamos a caminar hacia nuestro destino— Estoy pensando en teñirme de otros colores, ¿qué dices? Le di un vistazo al pelo de Mike, ¿Era normal que me dieran ganas de chuparlo?... Esperen, ¿qué? —Estoy segura de que cualquier color te quedara bien —le conteste siendo honesta, y él me sonrió. Continuamos hablando hasta que llegamos al Starbucks. Pedimos unos frappuccinos y antes de que pudiera sacar mi billetera Michael ya estaba pagando ambas bebidas. —Mike, no —le dije rápidamente, él se negó. —Yo te invite. —Pero no quiero que me pagues —una encargada dijo nuestros nombres y él me sonrió. —Tarde... Nos sentamos en una mesa junto a la ventana. Estaba algo nublado, y no había demasiada gente en la calle.  —A ti también te quedaría bien si te tiñeras —soltó él, de la nada, observándome cautelosamente. Sentí que me ruborizaba un poco, su comentario me tomo por sorpresa. —No todos somos Michael Clifford, ¿sabes? —respondí divertida, tomando un sorbo de mi bebida. —Bueno, es cierto, a nadie le queda este color mejor que a mí... —Gerard Way, por ejemplo —dije, y ambos reímos. De todas formas, ¿A quien quería engañar? A Mike le quedaba perfecto.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD