Es una puta locura. Papá no ha parado de llamar desde las cuatro de la tarde y el tío Carlos me envió varios mensajes para avisar que nos veremos en la noche durante la cena con la abuela. Richie también llamó, pero no he contestado nada. Terminé apagando el celular. Llevo mi cartera al hombro, voy apresurada, algo nerviosa. Nadie disimula cuando me mira y es frustrante, me intimidan de alguna manera porque se supone que esto no debería ser así. Temprano muchas personas me felicitaron por mi trabajo, los seguidores de mi cuenta personal de Pictagram subieron de manera impactante, Adel recibió muchas llamadas de los medios de comunicación para pedir mi contacto. Mi entrevista se hizo tendencia sólo en minutos y eso me llevó a recibir ofertas perfectas de trabajo por la excelente investi

