La fuerza de la batería vibra por todo mi cuerpo, los gritos enloquecidos de fanáticas desquiciadas se escuchan desde que entras al local hasta que sales, y me imagino que a eso se debe las caras de impacto y disgusto de aquellos que entran antes de enfocarse en los sexys chicos que tienen toda la atención acaparada de quienes ya estamos dentro. Estoy sentada muy tranquila y a gusto, disfrutando del show en mi mesa asignada entre el montón de personas que admiran a Side Gloomy, una botellita de soda reposa en medio, es lo único que bebo. Dawson, el chico de cabello plateado y piercings rasga las cuerdas de su guitarra eléctrica como un prodigio, no le había prestado atención antes. El público enloquece, debo admitir que el grupo es muy talentoso para la poca atención en cuanto a la indust

