La policía se encontraba a punto de penetrar en el hangar donde tenían a Samantha. Habían rodeado el lugar, cuando las personas dentro se dieron cuenta intentaron escapar. Pero al ver que no tenían salida. Se armaron hasta los dientes. Dispuesto a disparar a quien sea, cuando la policía entró. Se armó el real tiroteo. Carlos, Claudio y dos más que se encontraban allí, ya que uno de ellos había sido abaleado y estaba preso. Solo eran ellos cuatro en contra de más de diez policías. — Están rodeados entréguense — la típica repuesta de los policías en este tipo de caso. — No nos importa. No nos rendiremos así de fácil — se escuchó a Claudio decir. — No saben a lo que se enfrentan — seguían ellos intercambiando palabras. Y cada uno de ellos mantenía su posición. Hasta que de repente se es

