Capítulo dedicado a Coraima Stefania Vargas Ariadna —Odio a tus padres —digo cuando veo a esas dos serpientes desaparecer por la puerta del restaurante. Zion ríe por lo bajo. ¡Dios, qué ganas tengo de gritar! ¡Aaaahhhhhhh! Esa ha sido una de las situaciones más asquerosas de mi vida. Me siento sucia, violada, ultrajada y no sé cuántas cosas más. Cuando llegue a la residencia tendré que darme un baño a conciencia, tal vez pasarme cepillo por las tetas para limpiar la baba de ese cretino. ¡Qué asco! Por Dios, soy la novia de su hijo, bueno, no, pero él no lo sabe. ¿Cómo puede ser tan descarado? Tenía a su esposa a su lado, es que es un cara dura, sinvergüenza, inútil, mal parido y como diría una antigua amiga de la secundaria, Alejandra Ayala, no tiene todos los caramelos en su frasc

