Creando una nueva luz…

1133 Words
Empiezo a sentirme bien, he decidido dejar todo atrás, dejarlo a él atrás, he eliminado todo tipo de contacto que pueda tener con él, trato de vivir tranquila y entretenerme en cosas nuevas e interesantes que me hagan olvidar, y así transcurro hasta que mis pocos días de vacaciones me anuncian que no puedo escapar de la realidad que se aproxima. ¡Pero qué más da! Estoy lista para enfrentar todo, no pienso dejarme morir por nada ni nadie. Hemos iniciado clases de nuevo, nuestro tercer semestre se anuncia venir con fuerza, nos sorprenden muchas tareas, trabajos, y estamos al borde de un colapso, pero con todas las buenas vibras, nos solemos escapar de clases para ir a comer al bar, mi grupo de amigos es quisquilloso, pero los amo. Ellos han estado siempre animándome cuando he estado como loca tirando todo al suelo >. Con aquella persona me tropiezo de vez en cuando pero no cruzamos palabras ¿para qué? cada quien sigue su camino como puede, nos hemos dejado de tratar tal vez por vergüenza y respeto. Hoy he decidido salir a comer helado con un amigo y una amiga, solo los tres, luego de ser anunciada nuestra tarde libre, al no estar presente la docente por pedido de una reunión urgente. ¡Genial! Digo mientras hacemos planes los tres, ya que mis demás amigos han decidido irse sin más, nos encontramos pensando cómo irnos, ya que mi compañero no puede llevarnos a las dos en su moto y el sólo hecho de pensar en hacer tantos recorridos nos afloja las ganas ya de ir, nos encontramos debatiendo cuando de la nada él va pasando y se acerca para escuchar lo que estábamos hablando, al saberlo y por petición de mi amigo acepta a ir con nosotros, ya que al igual que mi amigo él dispone de una moto y alego que podía llevar a alguien. Aquella escena no fue de mi agrado, pero no podía hacerles desplante a mis amigos, así que de mala gana y a regañadientes me dispongo ir en la moto con mi amigo, mientras que los otros dos van atrás de nosotros. Llegamos a la heladería y nos dispusimos a hacer nuestros pedidos, en donde entramos en una pequeña pelea de quien tiene más dinero he invita a los demás, a la final cada quien pagó su helado. ¡Qué infantiles! Nos sentamos y se pusieron a hablar de lo que les gustaría tener en un futuro, yo sólo me concentré en comer mi helado y escuchar. Hasta que de nuevo alguien me saca de mis pensamientos. Mira, ¿tú qué piensas de que (“él”) quiere comprarse un auto? - me pregunta mi amiga, mientras todos me miran esperando una respuesta. Yo, no lo sé, es algo que depende de cada quien lo que quiera. – suelto sin más, como evitando alguna otra pregunta. Por ratos estaban callados y luego conversaban como tratando de apaciguar el ambiente de tensión que había, ya que mis amigos sabían lo que había pasado entre él y yo. Terminamos de comer nuestros helados y nos despedimos, siendo yo llevada a mi casa por mí amigo del cual me despedí después. Los días pasan normales, pero mi alma pide tranquilidad, ya casi segura que no hay nada, he decidido, en silencio, que tiraré esa barrera de indiferencia hacia él y tratarlo como compañero, en ese entonces él lo ha entendido en silencio también. Nos encontramos hablando solamente de trabajos, porque sí, nos ha tocado trabajar juntos y debemos discutir las cosas como grupo de trabajo. Nuestro tratar es torpe, ambos no sabemos cómo llegar al otro, como en un comienzo que ya habíamos vivido, y así vivimos nuestro día a día. Tratamos de seguir normalmente como es costumbre, él tratando de llevarse con los compañeros y yo siguiendo mi vida rutinaria con mis amigos y las clases, ya que no tengo problemas con nadie, me llevo muy bien con todos a diferencia de él, nadie tiene problema con trabajar conmigo, soy justa como líder y muy ajustada en mi labor de ayudar con investigaciones a mi grupo. Mis compañeros han tratado con todos mis arrebatos, mi mal genio en días y mi alegría desbordante en otros, y ya parecen estar acostumbrados a tener una “loca” de compañera, pero a pesar de nuestras diferencias que existen en momentos, nos ayudamos y apoyamos entre todos, siento que he encontrado a mi manada con la cual quiero seguir siempre riéndole a la vida. Pero no todo es color rosa, hemos ido perdiendo compañeros en el transcurso de nuestro camino, por diferentes motivos ellos decidieron retirarse y seguir otro camino sin nosotros, el cual espero tenga mucha fortuna y logros. Que no me olvido de ellos. Nos hemos enterado de que no tendremos vacaciones, debemos ver una materia que nos apareció con nuevo cambio de malla en nuestra carrera, ni modo, a darle. Todo bien hasta que un día pasó algo inesperado y que me ha sacado risas sin pensarlo, el docente decidió formar parejas para un trabajo, me encuentro riendo al darme cuenta que dos de mis amigos les ha tocado justo con la persona que no se llevan y ahí los veo con mala cara, mientras que me rio y se enojan más. Pero claro, el destino quiere ver el mundo arder, al darme cuenta que no me habían nombrado aún y que ya estaba a lo último, el docente hace sonar mi nombre fuerte y al mirarme me señala a quien será mi pareja de trabajo y sí, me toco con él. Ambos nos miramos por segundos sin ninguna reacción y tratando de aceptar lo que había pasado, yo seguía sentada sin ánimos de ponerme de pie e ir donde estaba él, la verdad que mi sonrisa de hace minutos se había caído al piso. Estoy metida en mis pensamientos hasta que escucho que alguien me llama, era él diciéndome que me vaya a sentar a su lado, yo sólo suspiro y me dispongo a ir, me ha sonreído y hemos empezado a trabajar, me pidió que escribiera mientras que él hacía los ejercicios, no he puesto queja. Trabajamos bien, hasta que noté que tenía problemas con una pregunta, mientras que preguntaba a los demás compañeros tenía dudas, se dio cuenta que lo estaba mirando y me dijo “tranquila, confía en mi” la primera vez que me decía algo así, solo respondí con un movimiento de cabeza. Terminamos y volvimos a nuestros puestos, él me miraba y me sonreía, era como volver a congeniar de nuevo. Algo que sólo quedó allí, fue la última vez que lo vi en persona. La supuesta irresponsabilidad de una persona, embargó a todos en una pandemia mundial.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD