Capítulo 3: Primer Celo.

2082 Words
Mientras sus compañeros estaban en la sala común. Las chicas se encontraban en la habitación de Asui, Yaoyorozu y Hagakure les explicaban lo que Chiyo les había dicho con respecto a los cambios que les vendrían. -Estoy tan abrumada- dijo la pelinegra- Según Aizawa-sensei, éste fin de semana no podremos salir de la Academia, porqué ellos irán para notificar a nuestras familias. Mamá no podrá resistir que sea una Omega. -Vamos Momo-chan, ella no es así. Yo creo que te apoyará- le dijo Uraraka- Por cierto- dijo acercándose a la chica invisible, que estaba sentada a su lado- Hueles muy rico, Tōru-chan. Hagakure sintió un escalofríos  cuándo la nariz de Ochaco se acercó a su cuello. El fuerte aroma a melón tenía embriagada a la castaña. Por su lado Jiro no le quitaba los ojos de encima a Momo, la delegada despedía un exquisito aroma a flor de cerezo. Luego de un rato cada una regresó a su habitación. A la mañana siguiente, los alumnos se levantaron y fueron a desayunar. Los Omegas se sentían algo fuera de lugar, pues algunos Alfas se veían inquietos. -Kami- le habló Eijiro acercándose- ¿A qué hora te fuiste a tú habitación, anoche?. -¿Disculpa?. -Qué a qué hora te fuiste a tú habitación- repitió colocándose frente a él. -¿Y a ti que te importa?. -Me importa TODO lo que tenga que ver contigo. -¿Sí? ¿Y desde cuándo? Ah, claro, desde que supiste que eras un estúpido Alfa y yo un simple Omega. Somos hombres y amigos, así que contrala tú animal. -¿Porqué me hablas así?. -No me gusta que me controlen. Kirishima puso mala cara. -Oye!- le gritó Bakugō al pelirrojo- Muévete!- le hizo el amague para que se sentara a tomar desayuno. Kirishima miró a Kaminari, éste levantó una ceja y siguió desayunando. Eijiro se alejó para sentarse al lado de Katsuki. Sero venía recién llegando al comedor, saludó a todos, se acercó a Denki y le dio un beso en la comisura de los labios. -Buenos días bonito!- le dijo, todos lo quedaron mirando, Kirishima arrugó el ceño y Kaminari se puso cómo tomate. -¿Tú también?!- le dijo Denki. -Qué- sonrió Hanta y se fue a sentar. Shoji estaba con la jarra de leche, sirviendo a todos sus compañeros. -Tokoyami, ¿leche?. El cítrico aroma hizo que Fumikage levantara la vista, Mezo lo miraba con cierto aire de diversión. El más bajo se puso nervioso. -Yo...no tomo... -Bueno, igual te daré- le dijo Shoji virtiendo el líquido, se agachó ligeramente para que sólo el chico pudiera escuchar- Se qué te gustará- se enderezó y continuó repartiendo lechita. Tōru y Momo estaban algo nerviosas, Uraraka y Jiro tenían ojos de acecho. Aoyama, Todoroki y Midoriya habían llegado corriendo, se encontraron en el pasillo, se habían quedado dormidos. -Santo padre! Casi morí- el rubio venía todo destartalado. -¿Pero qué es esto?!- Iida se levantó al ver las ropas de Yuga- Inaceptable!- se acercó al chico y comenzó a arreglarlo. -Ay presi, no te enojes tanto- dijo arreglándose el cabello. Tenya le arregló la corbata y sus ojos se toparon, el aroma a frutilla inundó las fosas nasales del peliazul. Iida lo jaló hacia sí- ¿Pre...presi?- dijo Yuga algo asustado por la mirada del mayor. -Yo...lo siento Aoyama-kun!- se alejó rápidamente. -Sí...no hay problema- dijo el rubio y se fue a sentar. -Algo extraño ocurre, Izuku- dijo Todoroki mirando a todos los Alfas- Ellos sienten nuestros aromas. -Q... qué hacemos. -Come rápido y volemos de aquí. Ambos se sentaron en sus respectivos asientos. Shotō estaba frente a Bakugō, el cenizo levantó la vista, un exquisito olor a fresas con crema le llegó a su nariz. Kirishima también levantó la vista, se posó sobre el bicolor y luego dirigió sus ojos al peliverde. Midoriya olía a menta y eucaliptos. Katsuki tenía sus orbes pegadas en Todoroki, el medio albino comenzó a ponerse nervioso, sin embargo no se dejó intimidar. Tomó aire y continuó con su desayuno. Más bien él y el resto de los Omegas tragaron sus desayunos para desaparecer pronto. Terminaron, lavaron los platos y se fueron a su salón. Las clases dieron comienzo, Aizawa anunció los nuevos cambios que habrían. -Atención todos! Los Omegas se irán media hora antes a las duchas para que estén tranquilos. Los Alfas no entrarán hasta que el último de sus compañeros haya salido. Entendido!!. -Sí sensei!!. Era el penúltimo día de la semana. Por la tarde los entrenamientos estuvieron igual de pesados que siempre. La clase B seguía con los de la A y dos de los alumnos de la clase C. La chica Namida Oyako fue sacada de la academia por sus padres, ya que el 90% de Yuuei eran Alfas. -Espera!- gritó Monoma a Kendo- M... me duele- dijo arrodillándose en el piso. -¿Qué te ocurre?!- la pelinaranja se acercó de forma rauda al ojigris. Un fuerte aroma a rosas la dejó perpleja- Monoma, mírame. -¿Pasó algo?- Tetsutetsu se acercó. Neito levantó la vista, miró a su compañero, rápidamente se tapó la nariz y la boca. El chico acero despedía un rico olor a chocolate. Las mejillas del rubio se tornaron rojas, el dolor, más bien la excitación subieron de nivel. -Mierda!- dijo colocando su mano sobre su entrepierna. Kendo notó lo ocurrido. -Tetsu! No te acerques. -Pero... -Yo lo ayudaré- dijo la chica levantando al ojigris del piso. -Gracias- le dijo Monoma. Tetsutetsu vio alejarse a ambos chicos, su lado Alfa le molestaba verlo tan cerca de Itsuka. -Carajo- dijo Kaminari acercándose a Todoroki y Midoriya- Creo que esos son síntomas del celo. -De qué hablas- dijo el bicolor. -Dolor en la parte baja, erección espontánea. Creo que tu corazón se acelera al igual que la respiración. Mejillas sonrojadas y continuos jadeos. -¿De dónde sacaste eso, Kaminari-kun?. -Estuve leyendo, Midoriya. En realidad quería saber bien los síntomas para estar preparado. -Esto es malo- dijo Shotō viendo cómo unos Betas se llevaban a Neito a la enfermería. Los entrenamientos continuaron. Las batallas entre parejas seguía avanzando. All Migth dio diez minutos para que se refrescaran y continuaran. -Estoy todo mojado- dijo Todoroki bajando el cierre de su chaqueta, olvidando por completo que a su alrededor habían varios Alfas observándolo. Entre ellos los fieros carmines de Bakugō, el cenizo dio una rápida mirada, viendo cómo varios chicos y chicas comenzaban a acercarse al bicolor. -Emm, Shotō-kun, creo que mejor te subes el cierre- dijo Midoriya mirando a los Alfas. -Comparto su idea- secundó Denki. Todoroki levantó la cabeza y vió alrededor de quince alumnos acercándose. Sus fuertes aromas estaban afectando de manera negativa a los Omegas presentes. BOOOM!!!!. Una fuerte explosión hizo retroceder a todos los Alfas. -¿Qué?!- una mano lo jaló para sacarlo de ahí. Denki e Izuku se miraron contrariados. Lejos del barullo de los Alfas y el resto de los alumnos, Bakugō lo soltó. -¿Qué rayos te pasa?!. -A ti qué mierda te pasa!!! Estás ciego maldito dos caras!! Estás rodeado de Alfas ¿y se te ocurre bajarte la ropa?!!. Shotō se miró y se subió el cierre completamente sonrojado. -Yo...se me olvida que soy un simple Omega- le dijo Todoroki. -Pues trata que no sé te olvide de nuevo- le dijo dándose media vuelta- Yo no estaré ahí siempre. El bicolor quedó estático ante la respuesta. -¿Porqué lo hiciste?. ¿Por qué lo hizo?. En realidad ni el mismo sabía porqué lo hizo. Sólo se dejó llevar por su fuerte instinto, algo más grande que su propia voluntad, fue quién lo llevó a defender al bicolor. Se giró para verlo a los ojos, sin embargo algo había cambiado en ellos. El aroma del Omega estaba afectando a su Alfa, lo estaba llamando. -¿Bakugō?. El cenizo se abalanzó, acorralandolo en una pared. -Bakugō! Suéltame!. Katsuki hizo caso omiso a los gritos del bicolor. Acercó su rostro al cuello de Shotō e inspiró su aroma. -Ah...- el medio albino sintió que sus piernas flaqueaban. Antes de caer, sus manos se aferraron a las caderas del ojirubí, tratando de alejarlo- Ba...kugō. -Maldita sea, tienes un puto aroma exquisito- le dijo Katsuki pasando ahora su lengua por el cuello del bicolor. -Haa...- jadeó despacio- N...no. -No qué- susurró el cenizo. -No...me marques- Katsuki retrocedió de golpe, dándose cuenta de quién tenía al frente. A uno de los idiotas de la clase A que más odiaba. Espabiló rápidamente, se dio media vuelta y salió de ahí. Shotō cayó sentado, una de sus manos fue a dar sobre su cuello- Qué fue eso. Los enfrentamientos al fin dieron su término. Aizawa despachó media hora antes a los Omegas para que se bañaran tranquilos. -¿Dónde te llevó Kacchan?- preguntó Midoriya sacándose la ropa. -A ningún lugar, sólo me dejó y se fue. -Ya veo. Los chicos usaron sus treinta minutos con calma. Luego salieron de las duchas, dando espacio a los Alfas y Betas. La cena estuvo relativamente tranquila, varios Alfas trataron de calmarse para no hacer sentir más incómodos a los Omegas. Cómo no tenían que estudiar, cada uno se fue a su habitación correspondiente. La noche se hizo corta y la mañana del viernes comenzó. Neito se ausentaría a clases, por presentar su primer celo. Varios alumnos de la clase A comenzaban a salir de sus habitaciones. Bakugō había cerrado su puerta, estaba pasando por fuera del dormitorio del bicolor, cuándo escuchó un fuerte golpe. Extrañado retrocedió, golpeó la puerta sin tener respuesta. -¿Qué mierda?- abrió, no estaba con seguro. Entró con sigilo- ¿Bastardo?- miró hacia todos lados, el bicolor estaba de rodillas en el piso- Bastardo!!. Cerró la puerta y corrió en su ayuda. -Oye! Idiota!- el aroma a fresas con crema estaba más intenso que antes. Todoroki levantó apenas la cabeza y vió a los ojos al cenizo. Tenía las mejillas sonrojadas y los labios entreabiertos, jadeaba. Katsuki comenzó a sentir nuevamente que su Alfa interno se descontrolaba. Tomó al bicolor por los hombros y lo levantó, Shotō quedó sentado. El medio albino iba a decir algo, pero Bakugō le tapó la boca, lanzándolo al piso. En esos momentos se escuchaban desde afuera, las voces de Kirishima y Sero, no lo pensó dos veces y se abalanzó sobre Todoroki, cubriéndolo de cierta manera con su cuerpo. El cenizo enterró su cara en el cuello ajeno y se relajó, dejando salir su fuerte aroma de Alfa, una mezcla entre canela y pólvora, cubriendo así el aroma del Omega. Las revoluciones de Shotō comenzaron a subir aún más. Las voces desaparecieron, dando a entender que ya se habían ido. Katsuki levantó ligeramente el rostro, y soltó la boca del bicolor. Su mano quedó ensalivada. Se incorporó, al moverse sintió en su entrepierna algo bastante duro. -Estás en tú celo. -Levan...tate- suplicó jadeando. -No puedes ir a clases así. -Dé...jame. -No así- respondió Bakugō, bajando de una los pantalones de Todoroki, junto a su ropa interior. Un duro y prominente m*****o fue descubierto. -N...no- dijo apenas inaudible. Bakugō tomó el m*****o del chico y comenzó a masturbarlo. Shotō se mordió el labio inferior ahogando un gemido. Estaba sonrojado a más no poder. -Ba...kugō. -Maldito dos caras- le dijo besando su cuello- Ese puto aroma me manda a la mierda. -Ahh... -Mí Alfa te está reclamando, maldita sea, y no puedo controlarlo. -Ahh!!- sus piernas se tensaron- Pa...ra. -No- dijo con esa voz más ronca de lo común. -AH!!- sus manos se hundieron en los hombros ajenos. -Sigues duro- dijo tocando el m*****o con su húmeda mano. -Mis... supresores- Bakugō lo quedó mirando. -Dónde. -El cajón- dijo apuntando la mesita de luz. Katsuki se levantó, limpió sus manos en los pantalones. Debía cambiarse de ropa. Se dirigió al lugar y sacó las pastillas, se las pasó junto a un vaso con agua que ahí había. Todoroki se las tomó. Se quedó por un rato sentado, luego de unos minutos los supresores comenzaron a hacer efecto. El rubor de sus mejillas bajó al igual que su m*****o, la respiración se normalizó. Miró a Bakugō que estaba parado frente a él, no había querido irse. -Cómo...te sientes. -Yo... Estoy mejor, gracias. -No puedes ir a clases- Todoroki lo quedó mirando. -Sí puedo. -No vas a ir, dije. Le diré a oruga-sensei. Ve a la enfermería-  el ojirubí se dio media vuelta y salió de la habitación. GRACIAS POR LEER
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