Capítulo 2: Disfrazando la Verdad.

2233 Words
Después de un ajetreado día lleno de información para todo Japón, los alumnos de Yuuei comenzaban una nueva jornada. Aquéllos qué estuvieron en la enfermería habían despertado en la mañana. Recovery Girl les explicó la situación, dejando a los chicos con la preocupación a flor de piel, misma información que había sido entregada a los profesores y al resto del cuerpo estudiantil. Los chicos que estaban en la enfermería fueron dados de alta. Todos fueron por un baño, y a desayunar para ir a clases. Durante la tarde del día anterior habían hecho los exámenes de sangre, por lo que los resultados estaban en manos de Chiyo. La clase A estaba en el salón, los alumnos que sufrieron los desmayos se incorporaron a sus estudios. -Buenos días a todos- saludó Aizawa- El día de hoy nos acompaña Recovery Girl, ella tiene la información de sus resultados. -Disculpe sensei, pero ¿no cree que es mejor qué esa información sea dada a cada uno?- preguntó Iida. -No- respondió enérgicamente Chiyo- Deben saber a qué casta pertenece cada uno de ustedes. Sobre todo por la protección y cuidado a los que sean Omegas. Silencio en todo el salón. -Bien- dijo Shota- Adelante. -Nombraré primero a los que son Betas- dijo la enfermera- Asui, Uraraka, Koda, Sato y Mineta- Ahora los Alfas, Bakugō- Katsuki sonrió satisfecho, pues ya sabía qué sería un dominante- Iida, Kirishima, Sero, Jiro, Ashido y Shoji- Ahora los Omegas, Todoroki, Midoriya, Kaminari, Ojiro, Aoyama, Yaoyorozu, Hagakure y Tokoyami- a cada nombrado se le fue cayendo la cara, eran los mismos que habían sufrido los desmayos. Todos sus compañeros los miraban con ojos de asombro, pues entre ellos habían chicos de quirk fuertes- Cómo ya todos están enterados, saben de qué trata cada casta. A los que son Omegas, necesito que vengan conmigo. Los alumnos nombrados salieron del salón, bajo la atenta mirada del resto de sus compañeros. Fuera del salón los esperaba un alumno de la clase B y otra de la clase C. Todos siguieron a Recovery Girl a la enfermería. -Shotō-kun, ¿qué te ocurre?- el bicolor no llevaba cara, estaba pálido y su semblante era de miedo. -Hoy en la mañana, antes de ir a clases, recibí una llamada de Fuyumi. Me dijo que algunos adultos tienen el gen de los Alfas, pueden sentir el aroma de los Omegas. Sólo unos pocos lo poseen, y resulta que para mí maldita suerte Enji tiene gen Alfa, Fuyumi y Natsuo también lo son, por su edad. Soy el único Todoroki que es diferente, Enji me entrena a diario para ser el mejor. -A eso se deben tus moretones. -Sí- respondió agachando la cabeza- Él va a matarme si sabe que soy un Omega. Debo hablar con Aizawa-sensei. -¿Para qué?. -Para que le mienta a Enji, que le disfrace la verdad y diga que soy un Alfa o un Beta. Da igual! Pero no puede saber que soy Omega!. -Shotō-kun... -Jóvenes, entren- les ordenó la enfermera. Todos hicieron caso. Él único de la clase B era Monoma, y de la clase C la chica Namida Oyako. -Bien, escuchen con atención. Ustedes en cierta época comenzarán a presentar su celo. Eso quiere decir que serán susceptibles a los ataques de los Alfas, ellos intentarán tener relaciones sexuales con ustedes. Incluso pueden marcarlos sin su consentimiento y embarazalos. Por cada palabra dicha los rostro de los presentes se fue desfigurando. -Tomarán supresores, esto les ayudará a ocultar su aroma ante la sociedad. En cuánto al celo, deberán permanecer en sus casas o en sus habitaciones. Puede durar entre tres a cuatro días, varía según el organismo. Las mujeres se ensancharan de caderas y sus bustos crecerán, en cuánto a los hombres sus figuras comenzarán a afinarse, crecerán sus traseros y la masa muscular se perderá de cierta manera. -¿Qué?! Y de pasada nos saldrán tetas!!- gritó Monoma horrorizado. -No tan así, pero sí sus tetillas se engrosaran para poder amamantar. -Es una broma!!- Tokoyami no se imaginaba con una guagua pegada a su busto- Dios mío... Todoroki estaba al borde del llanto, Midoriya estaba tan pálido cómo Kaminari y el resto de los Omegas. -Escuchen, debemos notificar a sus padres. Ellos deben saber a que se enfrentarán. Lo otro, lo más probable es que comiencen a sentir el aroma de los Alfas, deben tener cuidado. Sin embargo habrá uno entre todos que los atraerá. Si los aceptan, pueden ser sus parejas destinadas. Y lo último, algunos Alfas usarán la "voz" ese será el mecanismo para dominarlos. -¿Y cómo carajos nos enfrentamos a eso?!- Neito quería llorar, se sentía de la mierda misma. -Fuerza de voluntad y mental. -Genial. Momo estaba callada junto a su amiga Tōru. Se miraban sin saber que hacer ni decir, la pelinegra se miró la delantera y se imaginó con las tetas más grandes de los que ya las tenía. No quería parecer gorila, suspiró. Chiyo terminó de hablar con los chicos y les pasó a cada uno sus supresores. Luego salieron de la enfermería. El timbre había sonado, dando por terminada las clases de la mañana. Los Omegas iban caminando estilo zombie a sus salones, no querían hablar con nadie. -¿Qué hago?! Izuku, Enji me va a matar. -Tranquilo Shotō-kun, hablaremos con el sensei. Los demás iban hablando entre ellos. -Moriré!- gritó Aoyama, dramatizando. -No eres el único- le dijo Ojiro. De pronto se quedó callado, un fuerte aroma a moras dulces le llegó a su nariz. Miró a todos lados, encontrándose con la mirada de Shinsō frente a él. Se tapó la nariz y abrió sus ojos cómo plato. Hitoshi lo siguió con los ojos, hasta perderlo de vista. La clase A estaba saliendo del salón para ir a almorzar, el bakusquad estaba esperando a Denki. -Kaminari ¿vamos?- Eijiro se acercó a su amigo. De pronto se detuvo, viéndolo a los ojos. -¿Q... qué me miras?. -Tienes un rico aroma a papayas- le dijo acercandose al cuello del rubio eléctrico. El chico se sonrojó. -Ya déjame- lo alejó con ambas manos. -L...lo siento. -Caminen maldita sea- les ordenó Bakugō, a pesar de ser rudo y arisco, tampoco quería ver al rubio siendo acorralado por los demás Alfas. Todoroki y Midoriya hablaron con sus amigos, disculpándose por su ausencia, pues querían hablar con Shota. Caminaron por los pasillos, hasta que dieron con el pelinegro, iba en dirección a la sala de profesores. -Sensei!!- gritaron ambos alumnos, el mayor se giró. -¿No fueron a almorzar?. -Por favor! No le diga a mí padre que soy Omega!- suplicó el bicolor. Aizawa quedó sorprendido. -Todoroki, sabes que no puedo hacer eso. Sus padres deben saber la verdad. -No! Usted no lo entiende!- los ojos de Shotō mostraban miedo- Soy el único de la familia que es Omega, él, él... -Él qué. -Él será severo conmigo- habló bajito. Aizawa levantó una ceja, el trato que le estaba dando Enji a su alumno lo molestó. Miró al medio albino. -Hablaré con Toshinori, veremos qué hacer. -Gracias- le dijieron ambos. Almorzaron en tiempo récord, y se arreglaron para los entrenamientos de la tarde. Todoroki se encontraba en su habitación, recibió una llamada de su hermano. -Hola bebé. -Oniisan- dijo con voz quebrada. -¿Qué ocurre?! ¿Pasó algo?. -Oniisan, yo...yo... -Habla bebé. -Soy Omega. Silencio del otro lado de la línea. -¿Oniisan?. -¿Quieres que vaya a verte?. -Por favor- dijo con lágrimas en los ojos. La presión lo estaba matando, tenía tanta pena y miedo encima. -Iré en la tarde, ¿de acuerdo?. -Gracias. -Besos. -Besos. Cortó la llamada. Sentía el pecho oprimido, salió de su habitación, sin darse cuenta qué estaba llorando. En el pasillo se encontró con Bakugō y Kirishima, el pelirrojo estaba hablando con Sero. Katsuki dio vuelta el rostro y miró al bicolor, se sintió extraño al verlo de esa manera. -Shotō-kun!!- Midoriya notó el desánimo de su amigo y corrió hacia él- Vamos- lo tomó de una mano y se lo llevó bajo la atenta mirada del cenizo. Los entrenamientos estuvieron duros, Aizawa y All Migth había decidido esconder por ahora la verdad acerca de la casta de Todoroki. -Atención todos!- gritó el número uno- Pueden ir a las duchas!. Los alumnos comenzaron a caminar, cuándo el pelimorado se acercó al pecoso. -Midoriya!. El peliverde se giró. -Shin...- quedó con la palabra a la mitad. Ojiro le tenía la cola en la boca, el rubio tenía el ceño fruncido. Hitoshi se acercó. -No le lavaré el cerebro- dijo con tono seco a Mashirao, éste no le respondió- ¿Cuál es tú problema?!. Ojiro giró su cola, haciendo que Izuku se alejara, el aroma de Shinsō le invadía la nariz. -Te hice una pregunta!- se acercó y tomó de los hombros al rubio. Mashirao se puso a la defensiva, ambos comenzaron a pelear. -Ya basta!!- gritó Midoriya- No peleen!!. Hitoshi y Ojiro lo quedaron mirando. -Suéltame- le dijo el chico de la cola. Shinsō volvió sus ojos hacia el más bajo. Un fuerte olor a manzana confitada inundó sus sentidos, su mirada cambió a una más dulce. -Tienes un aroma muy rico, Ojiro-kun- el nombrado se sonrojó. -¿Qué?. -Esto no a terminado- el pelimorado se dio media vuelta y se fue. -¿Estás bien?- preguntó el pecoso. -Sí Midoriya, vamos a ducharnos. En los baños, Kirishima estaba en su casillero, a su lado Todoroki se estaba desvistiendo. Un fuerte aroma a fresas con crema llenó el aire. -Carajo- sin pensarlo se acercó a Shotō, y lo acorraló a la pared, su nariz fue a dar sobre el cuello del bicolor, éste quedó estático ante la acción- Hueles exquisito. -¿Eh?. -Kirishima!!!- le gritó el cenizo, haciendo que el chico sacara su rostro del cuerpo del medio albino- Muévete!!. Eijiro se giró al bicolor y le cerró un ojo, salió del lugar y fue con Bakugō. -Esto ya es demasiado- dijo Aoyama acercándose- Debemos hablar con el sensei, no podemos bañarnos con los Alfas dando vueltas. -Creo que saldré violado- les dijo Tokoyami sonrojado- Siento las miradas de todos sobre nosotros. -Hablemos con Aizawa-sensei- dijo Kaminari- Yo tampoco me siento cómodo. Los Omegas asintieron, debían buscar una pronta solución. Luego de un rato estaban, cenando. Todoroki se había ausentado pues Natsuo había ido a verlo. -Hola bebé- le saludó con un besito en los labios. -Oniisan- lo abrazó y se puso a llorar- Él va a matarme... -No bebé, no permitiré que se te acerque. -Los senseis me ayudarán- le contó el bicolor- Guardarán el secreto, por ahora. -Escucha, el fin de semana ve a casa. Te ayudaré a suprimir "la voz". También te compraré supresores más fuertes y algo más. -¿Algo más?...- susurró en sus brazos. -Ser Omega no es fácil y no quiero que algo malo te pase. Vine de pasada, porqué Enji no está. Te mandaré un mensaje en la noche para que hablemos bien. Ya no estés llorando, tú carita cambia mucho. Shotō sonrió y se secó las lágrimas. -Gracias por venir- le dijo abrazandolo. -Estoy para ti- respondió el albino, le correspondió el abrazo y le dio un besito en los labios- Le daré tus saludos a Fuyumi. -Bien, nos vemos- se despidió de su hermano. Cerró la puerta y regresó a las habitaciones. Al pasar por la sala común, notó qué la luz estaba encendida. Se asomó notando que estaba Denki durmiendo. -¿Kaminari?. -... -Hey, Kaminari. -¿Eh?- el rubio despertó. -¿Soñabas?. Denki terminó por despertarse por completo, se acomodó bien y miró a Shotō. -Soñaba que era un Alfa- dijo con rostro triste- Todoroki se acercó y se sentó con las piernas abiertas sobre él, puso sus manos en los hombros del rubio y lo quedó mirando. -Yo también quiero ser un Alfa- le dijo con la misma voz triste. -Tienes los ojitos rojos, ¿llorabas?- le dijo secandoselos. -Tengo problemas con mí padre, Kami. Siempre a sido estricto conmigo y ahora me matará si sabe que soy un Omega. Toda mí familia resultó ser Alfa y yo... -Oye- le dijo a acariciando sus piernas con cariño- Saldremos adelante- le sonrió el rubio- Vamos, regálame una sonrisa- Todoroki mostró sus brillantes perlas- Así te ves más lindo. Fuera de la sala común, iban pasando Bakugō y Kirishima, ambos miraron hacia adentro, viendo la tierna escena de los Omegas, ambos arrugaron el ceño. -Y estos, qué mierda. -No sé- respondió el pelirrojo, algo molesto. En el camino se toparon con Midoriya y Ojiro, los dos venían consolando a Tokoyami qué estaba a punto de darle depresión. Al ver a los dos Alfas, se desviaron y entraron a la sala común. -Chicos!- dijo el peliverde al ver a sus compañeros. -Hola- saludaron ambos. Ojiro y Tokoyami se sentaron al lado de ellos, Izuku se sentó en el suelo para mirarlos. -¿Qué hacen?- preguntó Ojiro. -Lamentándonos de nuestra suerte- respondió el rubio eléctrico, rodeando al bicolor por la cintura, éste seguía sentado sobre él. -Hello!!!- saludó Aoyama a los Omegas- ¿Juguito?- les ofreció, traía una bandeja- Ahoguemos las penas!. -Gracias!!- le dijieron los chicos. Se quedaron conversando por un largo rato, después de un par de horas decidieron ir a dormir. Por la mañana hablarían con Aizawa-sensei por el asunto de los baños. GRACIAS POR LEER
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