Me quedo asombrado por la escena tan fugaz de la que soy parte. ¿¡Cómo es posible que haya sucedido esto!? ¿se habrá arrepentido tras la llegada de su amigo? Eso no lo es importante, por qué hay un chico tan arrastrado haciendo eso. Mi cerebro no deja de imaginarse millones de cosas, más aún cuando a ese tal Marcus ya lo he visto miles de veces con esa mujer asesina que se hace llamar Jennyfer. —¡Discúlpame! Vamos, no sé que me pasa—Drake se coloca algo histérico y se va detrás de Marcus—, No lo tomes tan en serio muchacho. > ¿Qué pasará con su amigo? Me siento culpable en cierta parte por no haberlo plantado mi puño cuando aún podía y guardar la distancia entre dos desconocidos, sabiendo que ese chico tiene la etiqueta de pertenencia de Jennyfer. —¡Cristian! ¿no me vas a ayudar

