Las palabras de Drake me confunden,esto es malo,claramente lo dice para fastidiar y les puedo asegurar que en verdad lo está haciendo.
Ingreso a mi casa cansado para colocarme a hacer mis deberes y a pensar lo último que ha pasado. No sólo las palabras de Drake ,si no los problemas que ha tenido Isabel en sólo dos días, en dos apestosos días.
¡Claro! Isabel me tiene que dar algunas explicaciones. Tomo mi celular y procedo a llamarla para que me hable de todo ahora mismo,no pasó más de 5 segundos para que me contestara, pareciera que viviese con el celular en la mano.
— ¡Hola buenas,Panadería!—responde Isabel con tono de caricatura.
—¡Hola miss agresividad!
—¡Cállate!—me respondió entre risas.
— ¡como quieras! pero cómo Narices mocosas has dicho que yo gusto de ese tipo ¿Isabel que te estás pensando? ¿Tan necesitado me ves?
— Pues si
Tengo que ir al grano,más vale que me digas la verdad.
—pues.. no sé, tal vez se lo imaginó o tal vez no, ¡ me pidió tu número!
—¿Qué?
— si,se lo dí,pero dijo que no te iba a hablar, no lo entiendo, ese chico ya me está empezando a asustar, ¿quien rayos pide el número de alguien para no hablarle? a no ser que pueda rastrearte y abusar de ti las veces que quiera.
—¿qué dices?
—Que puede abusar de ti,pero no es gran cosa.
—No ayudas para nada Isabel—me estoy molestando—. Estoy pensando muy seriamente en cambiar de amiga
—¡no es para tanto! sólo le pasé tu número ¿qué malo puede pasar? Sólo te digo que me tengo que ir.
—¿otra vez?— pregunto con mi cabeza dando vueltas.
—¡si! papá me quiere matar por lo de la pelea y me ha colocado a trabajar en su negocio otra vez, ahora mi olor natural será el del pan, ¡yo Isabel Jhonson la panadera de la ciudad imagínate!
La panadería,es obvio, ojalá la obligue a vestirse de la abuelita "buñuelos"
— Al menos olerás mejor.
— ¡ya cállate! —Se escuchó reír mientras al fondo una caja registradora rechinaba-.
Hablamos mañana Cris, me tengo que ir,ando super ocupada.
Llamé a Isabel para saber qué le dijo a Drake y quedé igual, ¿cómo haces para evadir mis preguntas Isabel? por Dios,pero si soy altamente imbécil, es mi culpa de todos modos.
¿Mi número? Baah
No le doy mucha importancia,tal vez sólo sea para llamar en caso de emergencias o si necesita ayuda en algún trabajo.
Empecé a arreglar toda la casa y a colocar todo en su sitio,antes de que llegue mi mamá.Después de media hora por fin escucho el auto de mi madre,me apresuré para abrirle casi atropellando a mi pobre gato el cual sale disparado a una parte inconclusa de la casa.
— ¿Cómo está mi nene?—Dándome un beso en la mejilla.
Si lo sé aveces mi madre me trata como un niño.
—Bien.
—Cristian,que me han llamado y no adivinas que me dijeron, con que estás peleando dentro de la preparatoria...
No pasó mucho tiempo de su llegada para hacerme la pregunta millonaria,los chismes vuelan de una manera inimaginable por Dios, tantas lenguas sueltas podrían dar giros al planeta miles de veces.
—que no es nada grave,sólo es un mal entendido con una compañera—me doy la vuelta y tomo mi ruta para subir las escaleras y evitar esa conversación.
tengo que salir o un tsunami de preguntas me golpeará en toda mi cara.
Entré a mi habitación y prendí la computadora para ver que había de nuevo en las r************* .
Pasé cinco minutos revisando las nuevas noticias hasta que me topé con una foto de Drake y Jennyfer besándose,nunca lo había visto y ahora aparece en todas partes, estoy más que seguro que no soy el único al quien le pasa esto ¿o me equivoco?
Ver esa foto me confunde mucho y no tengo idea por qué, sé que algo quiere crecer y no es nada en mis pantalones, no se asusten.
》apago la computadora y me tumbo en la cama para descansar《
...
Salté de un brinco.
era la alarma de mi celular que me despertó esta vez y no los apuros de mi madre,¡ya es de mañana tan rápido! pareciera que la noche era sacada a la fuerza de su horario por este tedioso sol.
Esta vez tuve más tiempo para bañarme y desayunar sin apuros,subí a mi habitación para sacar mi mochila.
—¡Thompson!—se escucha una ruidosa motocicleta que me hace rechinar los dientes,ese color opaco de voz.
¿Que hace acá? ¿Acaso no le dije que no viniera por mí? éste chico parece no escuchar me va a sacar de los cabales muy pronto.
—¡CRISTIAN BAJA QUE TE ESPERAN AFUERA!—grita mi madre.
No quiero bajar,pero bueno, si no bajo mi madre subirá por mí y me sacaría a la fuerza de la oreja quiera o no.
Tomo mi mochila y bajo las escaleras hasta llegar a la puerta en donde intento abrirla suavemente y mirar si por alguna extraña razón desaparece —¡Pero no! Aún sigue afuera esperándome , me cubro de valor y salgo.
—¡creía que te habías ido!—me dijo el ojiverde.
— ya voy de salida ¿qué haces aquí?
—paso cerca de tu casa y es inevitable no venir y quizá darte un aventón hasta allá, al fin y al cabo vamos al mismo lugar y os debo una disculpa a ti y a tus amigos.
—¿ayer te dije que no vinieras o no te acuerdas?—murmuro y veo a un chico en la acera opuesta observándonos confundido y esboza una sonrisa—. ¿sabes que se pueden denunciar los acosos con la policía?
Sigo siendo duro con él,y con más razón ahora que se cree la mentirota que Isabel le ha dicho.
— ¿aún sigues con tus dramas? súbete solamente te voy a llevar—hace un ademán con su cabeza—. No es como te fuera a secuestrar.
No sé como le hace,es tan directo,soy algo exagerado lo sé,pero no quiero ir con él,pero sí en su motocicleta,debería de bajarlo de una patada y salir volando en ella.
— ¿te vas a subir o no?—Habla sacándome de mi aniñada imaginación .
Pensándolo bien no quiero caminar,solamente me va a llevar,no pasará nada.
...
Llegamos a la preparatoria "Clinton"algo temprano algo que no es común en mí,nos dirigimos directamente a los casilleros del gimnasio a cambiarnos, y sin dirigirnos casi ninguna palabra en el camino.
Esperamos a los demás compañeros de clase y al profesor sentados en las bancas del gimnasio para empezar, luego de casi quince minutos de espera por fin hay una señal de humo en la lejanía.
—A formar, hoy empezaremos con Basquetball,ahora muevan sus traseros y corran quince minutos al rededor de la cancha— se escucha la voz del maestro seguido de su aturdidor silbato.
Todos empiezan a correr tras escuchar ese sonido casi dejando salir nuestros corazones,después de haber terminado los diez minutos que nos impusieron se empezó a escoger los equipos que van enfrentarse,pero como es ya de saber me quedé mirando desde las bancas el juego.
— ¡cris! pss pssss —escucho a Isabel haciendo sonidos raros.
—¿por qué no estás jugando?—Le pregunto mientras miraba el partido de Basquetball,en realidad.
—¡No es mi turno aún, además tengo que ahorrar algo de energía! Me tocará luego que acomodar el desorden de los chicos,es parte del castigo que me impuso el rector ¿ Puedes creerlo?
— ¡si quieres te ayudo!
Es casi imposible que Isabel rechace la oferta.
—¡Obvio! Así me echas una mano— me respondió algo contenta mientras pasaba sus manos sobre su cabello—. te lo compenso de cualquier forma Grrr.
— qué asco.
—¡ISABEL JHONSON ! ES TÚ TURNO —Se escucha la voz del maestro interrumpiendo nuestra conversación.
Isabel se dirige a la cancha y yo me quedo observando el juego como siempre lo hago, algo me dice que no me quieren en el equipo, mira mi estado físico. Viendo lo suficiente y anotar los puntos que cada equipo marcó todo termina y los chicos se van a las duchas.
Trato de ayudar a Isabel un poco cuando todo el mundo sale del gimnasio, el desorden que han dejado todos es único en su especie.
—Iré a las duchas voy por mi mochila no tardo.
—No demores mucho—Me hace una cara de hámster.
Camino por las duchas destinado a encontrar mi mochila pero no la encuentro por ningún lado,busqué por todas partes, logro escuchar a dos personas hablando muy al fondo y quería acercarme y preguntarles si la habían visto.
En medio de mi travesía me acerqué a ver de donde vienen las voces casi dando pasos lentos, y al llegar veo la figura esbelta del Ojiverde y alguien que no logro distinguir, doy vuelta con mi cara de tarado y hago de cuenta que no he visto a nadie, no he visto nada,nadie se percataría de mi presencia tampoco, pues parezco espía.
—¡Cristian!— Se escucha el sonido de esa voz que deja rebotar mi nombre como un eco en las duchas.
Mis ojos se abren asombrados y giro mi rostro de una forma lenta,pero hago de cuenta que no veo a nadie estaba dispuesto a dar un paso más hacia adelante intentando irme.
— ¡Thompson!
Escucho otra vez su voz y camino algo nervioso hasta donde él se encuentra intentando mostrar asombro, mostrándome sorprendido por su llamada, estoy seguro que no actúo demasiado bien y se ha percatado.
—Marcus hermanos hablamos luego,necesito hablar con él— hace una seña con la cabeza y deja sonar la palabra lo cuál el chico le mira confundido, se va tras darle un apretón de mano al estilo mundano.
Me quedo en silencio con las manos en mis bolsillos, hago mi cara de ¿Para qué me necesitas?
—no sé como remediar lo sucedido con Jennyfer y tu amiga, es algo complicado—me habla acercándose donde yo estaba y colocando su cara de cordero degollado.
Yo pensaba que ya había olvidado este tema, vaya mente corta que tiene este tipo.
—y...
—nada, solo era eso.
¿es una broma esto? más vale que no porque sino no sé a quien pueda descuartizar en estos momentos y esperé una respuesta que nunca llegó. Doy unos pasos tratando de irme de ese lugar,pero una de sus manos toca mi hombro y corta mis pasos abruptamente, voltea colocándome muy frente a él, dejándose ver casi agresivo, con sus cejas fruncidas por una extraña razón y me asusto.
—¿te haces el difícil eh? No te he hecho nada— suelta un tono helado que me penetra y las entrañas—.
Tenerlo tan cerca de mí y sentir su respiración me coloca nervioso,tanto así que mi cuerpo responde involuntariamente empujándole con fuerza.
—¡quítate!
—¿o sino qué?
No entiendo que pasa en este momento, este chico rubio se ha vuelto completamente loco, de que narices me estás hablando...mi mente se queda completamente en blanco y mi corazón comienza a latir más fuerte.
—¿Tú no lo entiendes?—Preguntó Drake y se acerco aún más con una picardía que me da miedo.
Me esmero para empujarlo con fuerza,ésta vez él alza su mano con forma de puño y cierro mis ojos para recibir el impacto, no he hecho nada y al parecer mi loca teoría de ganarme al novio de mi enemiga parece volverse realidad.
—¿Qué mierda haces?—Se escucha la voz del chico de hace unos minutos, Drake retrocede sus labios mi frente, ¡a unos centímetros de ser besado!
El de cabellos rubios me libera inmediatamente ¡Santa madre mía! ¿qué ha pasado?
— ¡Marcus! espera ¡j***r!