Capítulo 4 - Don de actuación.

1562 Words
Sus palabras me dejaron en congelación y mis nervios son más evidentes,quiero quitarle la cabeza a Isabel de una vez por todas y borrarle la mente a este promiscuo ser al frente mío. —¿Qué dices? Todo eso es mentira,no le creas nada a esa tipa — respondo rápidamente entre risas tratando de salir de ese incómodo  momento— es de esas chicas que se hacen llamar fujoshi o algo así, no le creas nada. ¡Qué mal actor,repito ,mal actor soy! —¡Pero te juro que lo dijo muy en serio!—sus ojos se posan en el suelo y sube como si brillaran provocando ganas de pegarle. — A mi que me importa— Hablo tratando de salir de este incómodo momento —Mejor olvida eso. Me sonrojo,es evidente que es un don Juan pero eso no saldrá de mi boca jamás, no sería capaz de dañar su noviazgo con Jennyfer aunque no seria tan mala idea, pero por mi seguridad y la del planeta no lo haría con el hombre de esa rubia, no es como que estuviese loco o algo así. —¡Es mentira!—me enderezo de nuevo en mi silla dejando ver mis atributos de mal actor—. tú mira que crees, sólo te digo que no es verdad. El maestro de química vuelve, salvándome de ésta acalorada situación —¡cuánto le agradezco! por salvar este pellejo de tan hombre tan confianzudo. —¡chicos a sus puestos, No puedo salir ni un segundo del salón para que ustedes formen un desorden aquí!—el maestro se enfurece haciendo rondar el silencio de nuevo. Al escuchar la clase de química por más de una hora por fin escuchamos la campana , no se dejó escuchar por muchos segundo y ya la mitad de la clase estaba en los pasillos. —¡Cristian vamos!—Escucho la voz de Isabel. — ¿¡como fuiste capaz de decirle eso a ese tipo!?—Le digo molesto. —¿Qué cosa? Bueno,no importa,acuérdate que tenemos que ir a la oficina del rector— Me toma de la mano y me lleva en apuros sin contestar. No sé como es posible que después de todo se escape de mis preguntas y actuara como si no se enterara de nada, esta si que merece un Oscar. ... Ya en la oficina del rector pude ver al padre de Isabel y la madre de Jennyfer junto a ella esperándonos. El silencio fue interrumpido por la voz grave y fugaz del rector. —miren ayer sus hijas entraron a mí oficina y destruyeron todo a su paso ¡No permitiré estas conductas dentro de las instalaciones educativas! Llegan a un acuerdo ustedes  como padres de estas chicas o las tendré que retirar de las instalaciones por su tan pésima conducta. Las palabras tan directas del rector me sorprende, podía ver la furia de Isabel mientras miraba a Jennyfer que luce tan calmada como si no fuera culpable de nada,no mata una mosca pero en realidad mataría al mismísimo Dios del Olimpo. —¡ya Isabel! Discúlpate, sabes que no tengo mucho tiempo para estar aquí,tengo  trabajo que hacer. Dijo el padre de Isabel el cuál luce muy apurado. —¡Tú igual Jennyfer! Que esperas,ve y discúlpate—agregó la madre de la rubia con mejores dones de actriz—Todos los años es lo mismo. Entre estas rápidas y simples soluciones que dieron los padres de cada una, logré ver como Jennyfer se acercaba a Isabel para darle un abrazo de reconciliación —creo—. Lo más hipócrita que he visto en mi vida. —¡Esto no se quedará así perra!—le murmuró Isabel mientras recibía el abrazo hipócrita . —ya lo sé querida, tú también prepárate. El abrazo  tan casi real entre estas dos "damiselas" fue tan creíble hasta que alcancé a escuchar sus susurros e intenté leer sus labios. —Ya está solucionado por ahora , ahora firmen esto—dice el rector colocando unos papeles sobre la mesa—.  si este acuerdo se llega a romper quedarán expulsadas las dos, y créanme que hablo muy enserio— agregó el rector moviendo su nariz bruscamente. Toda la  paz fingida fue interrumpida por la llegada de Drake y Mathías, ¡algo tarde por cierto! No sabemos nosotros para qué nos llamaron a la oficina del rector, de todos modos no servimos de mucha ayuda, simplemente hacemos un bulto de gente en un lugar cerrado. Tras de observar la fingida escena, el director nos da permiso para que nos retiráramos de su oficina excepto a Isabel y Jennyfer, y así lo hacemos sin oposición alguna. Seguimos nuestra travesía hasta el siguiente salón de  clase y esperamos la llegada de Isabel,demoraron mucho por cierto, media hora después a pesar de que su enfrentamiento con Jennyfer ya lo creía  solucionado. —¡Ven!—Me percaté que Isabel me hace señas detrás de la puerta como loca, y gesticulaciones exageradas. —¡profe! Creo que me necesitan en la puerta —digo al profesor levantándome de la silla lentamente esperando su permiso para poder salir un momento y poder hablar con Isabel. Este sin importancia me deja salir y no espero mucho para caminar casi al trote donde ella. —Creía que no te iba a dejar salir—me dice apenas cruzo la puerta. —¡yo tampoco! —Bueno no importa,el imbécil nos castigó a las dos ¿puedes creerlo? > —Dice que tenemos que hacer algunos trabajos para poder asistir esta semana—Me dice algo molesta dejando ver vibraciones de odio en sus ojos. —¿y ahora que harás? —Le dije colocando una voz muy seria. —No sé, por ahora me tengo que ir con mi padre, no sabes el castigo que me espera—habla apresuradamente y se intenta despedir con un beso en mi mejilla—. ¿Será pan? —¿Qué?—Me siento confundido al ver que se desaparece, con tan frase tan extraña ¿Será pan? ¿será pan qué? Entro de nuevo y  pude ver como llamaba la atención de todos en el salón de clases, atraje muchas miradas antes de llegar a mi puesto como si de un bicho raro se tratara. —¿Que le pasó a isa?—Escucho a Mathías muy sigilosamente para que el maestro no se percate. El resto del día sin Isabel estaba algo aburrido,pues ella es la revoltosa y la que nos distrae cuando todo está sin ganas de brillar, así sea con moco fluorescente da algo de brillo. No aguantaba más para irme a casa ,mis suplicas fueron escuchadas y por la campana explota levantando emoción en mí, salvándonos de este aburrimiento.  —¿Mathías ya nos vamos?—digo agarrando mi mochila. —¡lo siento Cris,hoy no voy directamente a casa!—Me respondió mientras recogía sus cosas sobre la mesa y lo miro con sorpresa. > Nos fuimos juntos hasta la puerta principal y me despedí de él, seguí caminando cómo zombie para llegar a casa apresuradamente,en la mitad del camino me sorprendo al ver que un motociclista se cruza en mi camino casi arroyándome y lo peor,la carretera está casi vacía y conduce sobre la acera como si se tratase de algún tarado, me dan ganas de maldecir al mismísimo demonio al ver como me sigue haciendo sonar esa ruidosa motocicleta a mis espaldas, esperando a que le abra paso ¿Es que no ves la perra calle sola, o qué? —¿No me ves?—me  molesto, arrugando mi frente y dándome vuelta furioso, aún así le abro paso quitándome de la acera y aún así me persigue con su motocicleta a mi espalda. No puedo ver muy bien su rostro, su casco es completamente oscuro, y veo como deja de acelerar su motocicleta. —¿así es como tratas a tu chico?—Me responde una voz muy familiar y quitándose el casco de la cabeza—. a Romeo no le gusta esto.   —  No eres Romeo en primer lugar—  frunzo el ceño—. Y  no eres chico de nadie, y puedes seguir, adelante, vamos vete. Lo primero que me llama la atención eran esos ojos verdes ¿qué hace aquí? ¿Acaso me está siguiendo?—maldita Isabel,ésto es por tu culpa,ahora me gané molestias por tu culpa—Mi cabeza empezó a formularse muchas preguntas y a maldecir gente que ni conozco con este chico al frente. —¿Me estás siguiendo?—le digo con una voz turbia dándole a entender lo sorprendido que estoy. —No,claro que no, vivo a unos quince minutos de aquí. Su afirmación me parece tan falsa como decir hoy fue un día entretenido —primera vez en mi vida que te veo por acá y mucho menos en éste vecindario— respondo seco—. tampoco en los que están cerca a este. —¿vives muy lejos? Si quieres te doy un aventón. —No gracias, vivo aquí nada más,casi a  ocho minutos de este lugar—Le digo rodeando su motocicleta. —Dale súbete, no seas tan dramático solo te llevaré. Sus palabras me hacen reflexionar,estoy de acuerdo que me estoy comportando como un estúpido sin razón alguna, pero como rayos me podría montar en la misma motocicleta de este chico que no inspira una pizca de confianza, y como si hablase como si nada. —¿por dónde vives? —sigue yo te voy guiando. Creo que soy el único que no se sabe la dirección de su propia casa, claro, viviendo en ella más de 12 años. —¡Justo ahí en la casa blanca!—le digo señalándola. — aquí vives,que bien. el tono de sus palabras tienen doble sentido claramente o soy demasiado pervertido para esto, pero no permitiré que coloque uno de sus pies en mi casa. —¡Gracias! se te tendrá en cuenta— Hablo bajándome y colocando por fin mis pies en el pavimento. > —¡si quieres mañana puedo pasar por ti! —¡no te preocupes!— niego con la cabeza—. mamá siempre me lleva.   ¿mamá siempre me lleva? que rayos digo, no soy un niño de primaria pero lo que mas duele es que no lo hace, no me lleva desde hace tres años. —Bueno si no quieres adelante , nos vemos en la preparatoria. Encendió de nuevo su motocicleta negra y aceleró perdiéndose al cruzar la calle como si nada.
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