Miro las manecillas del reloj deseando que acabe la clase. Como ayer, siento lo mismo, esas ganas de encontrar el asesino que lleva tantas muertes en su nombre, el cuál no sé tampoco.
Recojo mis cosas cuando la profe sale por la puerta, camino por el pasillo y bajo las escaleras, Violeta me espera al terminar el último escalón de la escalera.
-¿Que onda? ¿Lista para irnos?
Asiento, Violeta ayer no se había ido conmigo porque estaba visitando a su novio, está vez si podemos irnos juntas. Caminamos a la salida mientras ella me cuenta como la pasó con su novio ayer, trato de prestar atención, pero mi mente está ocupada en otra cosa, o más bien alguien. Y si, es ese asesino.
¿Por qué sigo obsesionada en encontrarle?
-Cony -la miro volviendo a la realidad -¿Me estás prestando atención?
-si.
-pues no parece -para de caminar cruzándose de brazos y arrugando el entrecejo.
-ok, vale. No te estaba prestando atención -reconozco la verdad -lo siento, no te vayas a enojar.
-no lo voy hacer, pero ¿En qué tanto piensas?
Su pregunta queda en mi mente.
-en los próximos exámenes, no sé cómo me vaya a ir y temo por unas malas calificaciones. -me sorprendo de lo buena mentirosa que puedo llegar a veces.
Creo que voy a ganar el premio Nobel de la más mentirosa del mundo. Ella continúa caminando y dice:
-falta mucho para eso, no te estreses tanto.
Salimos de la universidad y esperamos a que llegue el bus.
-bueno como te contaba, Lucas piensa presentarme con sus padres -me mira con cara de miedo.
-¿Y? ¿Cuál es el problema?
-estoy nerviosa por eso, no sé que vaya a pasar. No quiero ocasionar un desastre o una mala impresión de mí hacia ellos.
-no lo ocasionarás, confía en tí, lo harás bien -la animo.
Miro que el autobús viene y meto la mano para que se detenga. Subo y atrás sube también mi amiga, pagamos el pasaje y nos sentamos en las sillas.
El teléfono de Violeta suena y contesta la llamada, miro por la ventana viendo pasar las casas, personas y árboles ha medida que va descendiendo el bus.
La parada de Violeta llega y ella se levanta sacudiendo la mano hacia mi.
-chao.
El señor vuelve arrancar el bus. Al cabo de media hora ya estoy en mi parada. Bajo de él, camino hacia la casa y cuando llego saludo a mamá que se encuentra viendo su novela sin falta. Subo los escalones de la escalera, voy a la habitación y me tumbo en la cama pensando.
Hoy no voy a ver al asesino. No es bueno que despierte curiosidad en mí de tal magnitud, no soy investigadora de la policía para querer saber la razón detrás de tantas de vidas que se han esfumado en sus manos. De solo pensarlo, me entran arcadas, producto del pánico.
-Cony, la cena está servida -avisa mamá por la puerta.
Me levanto y camino detrás de ella. Cuando llego a la cocina tomo el plato y me siento en el comedor, mi madre se sienta al frente mío. Me empieza a preguntar de mi día en la universidad, le cuento todo y cuando termino lavo los trastes. Me dice que irá a dormir, asiento terminando la tarea.
Seco mis manos con una toalla y subo las escaleras, paso las puertas de mi habitación y miro hacia la ventana.
Pasan minutos así y no me molesto en apartarme, me decido a coger el celular y ver en qué entretenerme. Paso las aplicaciones fijándome de cada cosa. Cuando me aburro tomo una hoja y un lápiz, empiezo a dibujar.
Mi entrecejo se arruga al ver el dibujo, hasta en mis dibujos no me deja en paz. Había dibujado los ojos rojos que no salían de mi memoria, era como si me llamara a encontrarlos, a saber quién era el dueño que los portaba. Pero no me apetecía ahora querer averiguarlo. Arrugo la hoja y la boto en el bote de basura.
Me tumbo en la cama y me echo una siesta.
Cuando despierto, escucho voces abajo. Abro la puerta y bajo las escaleras, al estar en la primera planta veo que están hablando mi papá y mamá.
-hola pa, ¿Qué tal el trabajo? -pregunto sentándome en el mueble.
-bien, ¿Y la uni?
-todo excelente -sonrío.
La conversación muere ahí, ya que mi mamá prende el televisor y ven una película.
Vuelvo a mi habitación y me doy una ducha, salgo y me visto con el pijama. Me acuesto en la cama y espero a que el sueño llegue.
Cuando llega me sumerjo rápidamente en él.
La luz de la ventana hace que me me despierta, me levanto y voy al baño a hacer mis necesidades, me doy una ducha y cepillo mis dientes. Hoy es sábado por lo que decido ponerme algo cómodo para estar en casa. Me pongo un chandal beige con unas converse planas blancas. Me recojo el cabello en un tomate alto.
Arreglo las sábanas de la cama y recojo la ropa sucia del canasto. Con ella en manos bajo las escaleras, mamá toma un café mientras Lee el periódico.
-buenos días madre.
-buenos días, ¡Oh santo cielo! -le presto atención -ese asesino cada día acaba con la vida de jovencitas.
Ni por un momento dejo de recordarme sobre él. Me acerco donde ella y me fijo en el periódico, efectivamente se habla del asesino, se muestra una fotografía de un cuerpo despedazado y cubierto de sangre. Aparto la mirada al ver la atroz imagen.
Dejo la ropa en el patio y voy a la cocina, me sirvo el desayuno y me siento en el comedor. Como tranquila sin ningún afán, mantengo mi mente en blanco no pensando en nada que me agobie.
Cuando termino voy a la cocina y lavo los platos, me voy al patio y saco la lavadora para lavar la ropa. Echo ropa por colores y la meto en la lavadora, giro el botón y esta empieza a funcionar. Mientras se lava la ropa voy al cuarto por un parlante coloco a Ariana Grande a sonar.
Hago todo el aseo en la casa, mamá salió con unas amigas. Cuando termino me siento en un mueble cansada, voy a mi habitación por el celular, lo prendo mirando la hora. Son las 3 de la tarde y no he almorzado, miro que hay en la nevera y cocino algo rápido pollo frito con papas fritas. Mientras se frita le mando un mensaje a mi amiga.
"Hello, ¿Cómo va todo?"
Me sorprendo cuando me responde enseguida.
"Normal, aunque su madre de vez en cuando no deja de mirarme"
"No te preocupes, es normal que le causes curiosidad no te conoce y eres la novia de su hijo"
"Si pero me pone nerviosa eso, en fin, ¿Cómo va tu día?"
"Normal, me la he pasado haciendo aseo así que nada interesante"
"Vale"
Miro la estufa y apresuro a apagarla, el pollo se me quemó en una parte.
-no puede ser.
Miro las papas y gracias a Dios estás no se quemaron. Pongo la parte no quemada en un plato, junto a las papas, me sirvo agua en un vaso y me siento en uno de los muebles. Prendo el televisor y justo están dando juego de gemelas, me quedo viendo la película.
Mi mamá llega avisándome que está cansada y se va a dormir. El sueño también me embarga, por lo que decido apagar el foco. Ya estando en mi cama, cierro mis ojos tratando de dormir, pero, sus ojos son los únicos que vienen a mi memoria. ¿Qué onda con querer atormentarme con eso? Gruño.
Creo que hasta que no tenga algo referente al asesino, mi mente no me va a dejar en paz imaginándose esos ojos rojos a cada hora. Desearía poder conocer sus verdaderos ojos.