Capitulo 11

1024 Words
Ya había pasado dos semanas desde aquel incidente con él, se me hacía irónico no llamarle asesino cuando eso es lo que es. Durante estas dos semanas no he ido más al bosque y si hay alguna noticia de él no la he notado o no le he prestado atención, ¿La razón? Estoy en exámenes finales, si, esos exámenes en que todos los alumnos lucian unas espantosas ojeras y hasta venían con cualquier ropa, lo único que importaba era pasarlos. Bueno así luzco yo, con ojeras, con jeans y camiseta sencilla de ropa, el cabello esta en un chongo alto y mis ojos refleja las noches que no he dormido. Con respecto al chupón gracias a Dios desapareció. Todavía recuerdo la expresión de mi padre cuando me preguntó, de seguro se pasaba por su mente que me lo había hecho un chico, lo cual es cierto pero menos mal que pude interrumpirle a tiempo. -Cony, eh -lo primero que ven mis ojos son la mano de Violeta sacudiendo la en frente de mis ojos. -hola... -¿Me estás escuchando? Estás como ida. -disculpa, estaba pensando en como me fue en el examen -miento y ni sé porque lo hago. -ah eso, no te preocupes, tú siempre los ganas. Bueno como te venía diciendo, para mí cumpleaños tengo pensado hacer un viaje a una cabaña, ya sabes para que pidas permiso con tiempo. Todavía faltaba un mes para su cumpleaños. -bueno. Luego de eso nos despedimos y vamos a nuestro siguiente examen. Entro al salón y el profesor después entra, dice un buenos días y empieza a repartir las hojas. Estoy un poco nerviosa, está materia la voy llevando a 3.0 y tengo que pasar este examen si o si. Las clases acaban. Estoy caminando con Violeta a la salida de la universidad, está se encuentra hablando por teléfono con su novio Stefan. -ok te espero en la entrada, adiós amor -dice y cuelga la llamada. Sus ojos se dirigen a mi -Stefan viene a buscarme, vamos aprovechar que hoy es viernes e ir al cine a ver una película. -oh que bien, pásenlo genial -digo sonriendo. -gracias, igual para ti. Hasta luego -se despide y yo asiento. Salgo de la universidad y espero a que el bus pase. Le meto la mano al autobús cuando pasa, subo, pago el pasaje y me siento en una silla al lado de la ventana. Casas, edificios, árboles y demás pasan a través de la ventana. Saco los audífonos y los conecto al celular, selecciono mi playlist favorita y con la voz de the weekend dejo mi mente en blanco. Guardo las cosas cuando ya llegué a mi destino, bajo del autobús y me quedo en la carretera, miro a ambos lados, cerciorandome que no haya ningún carro para poder pasar. De repente a mí mente viene el recuerdo de ese día. Cómo sentí que tapaban mi boca, me llevaban al bosque para luego encontrarme con esos ojos rojos. La manera en como me puso de espaldas a él, su pecho pegado a mi espalda, sus labios en la piel sensible de mi cuello, su voz... Sus dedos acariciando la piel desnuda de mi cadera. Yo sabía que pensar en eso está mal pero también se que recordar que me gustó es aún peor. Sacudo mi cabeza, quitando esos pensamientos Dios tengo que dejar de pensar eso. Cruzo la carretera y me doy cuenta que mi respiración se aceleró con ese recuerdo. Trato de calmarme mientras voy caminando. Cuando lo logro voy a mi casa y entro, mi mamá se encuentra su telenovela favorita. -hola cielo, ¿Cómo te fue en los exámenes? -pues yo digo que bien. Subo a mi habitación y dejo mi mochila en la cama, lavo mis manos y bajo a comer. Voy a la cocina, tomo el plato y camino a sentarme en una de las sillas del comedor. -y ¿Que haz sabido del trabajo? -pregunto a mi madre. -oh justo hoy me dan los resultados por correo. Asiento y pruebo mi comida. Ya ya pasado un mes desde aquella noche, me encuentro en vacaciones de diciembre, ya pronto es Navidad y me sorprende el hecho que no he ido más al bosque, que he continuado con mi vida y me he olvidado o por lo menos he tratado de olvidarme de esos ojos rojos, de ese asesino. Ya no me atormenta la noche en la que descuartizó a esa chica inocente frente a mis ojos, lo cual es un progreso. Todavía tengo el papel donde está el número de la policía. No lo he botado porque algo muy en el fondo de mi quiere confiar en que yo iré con la policía para que lo capturen, tal vez algún día. Me encuentro recostada en el marco de mi ventana de la habitación, viendo las estrellas mientras pienso en todo lo que ha pasado en dos meses, que para tan poquito tiempo ha pasado mucho. No he sabido nada de de ese asesino o más bien cuando pasa una noticia sobre él yo paso el canal del televisor. Miro la calle a través de mi ventana, está desierta, es que ya es media noche, todo el mundo se encuentra durmiendo, yo soy la única despierta. El motivo es que me atacó su recuerdo en la noche, solo yo puedo pensar en un asesino. Mis ojos se quitan de la ventana y deambulan por la habitación, mis ojos caen en la linterna, aquella que coji una de las veces para ir al bosque. Me levanto y la agarro con mis manos, una idea loca viene a mi mente y es ir al bosque de nuevo. Decido hacerlo, no se porque simplemente le hago caso a esa idea loca. Abro la ventana y como las noches esas paso por ella y me apoyo en la rama del árbol. Camino con cuidado hasta llegar al tronco y bajo hasta que mis pies que están con unas pantuflas. Llevo el pijama puesta, pero no me importa solo camino hasta que mis ojos se topan con la carretera que separa el bosque del pueblo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD