La alarma del celular hace que me despierte, me levanto de la cama y voy al baño, ahí lavo mis dientes, me doy una corta ducha y envuelvo mi cuerpo en una toalla.
Vuelvo a la habitación y busco que ponerme, me decido por unos pantalones anchos azules y una blusa amarilla, de zapatos me pongo unos tennis blancos. Peino mi cabello y hago una trenza en él.
Todavía no puedo creer que haya tenido un sueño húmedo con él, con un asesino.
Tomo la mochila y mi celular y bajo las escaleras.
-hola hija buenos días, ya me voy para el trabajo.
-¿Te aceptaron en el trabajo?
Ella asiente.
-felicitaciones.
-gracias, en la cocina ya está servido tu desayuno. Bueno ya me voy -sale por la puerta.
Voy a la cocina y tomo el plato con el vaso, me siento en el comedor y empiezo a comer. Cuando termino dejo todo en el lavamanos, cuando venga de la universidad lo lavo. Salgo de la casa y camino hasta la carretera.
Cuando estoy ahí, viene el recuerdo de lo que pasó ayer, sacudo mi cabeza alejándolo. Paro el autobús y me subo, pago el pasaje para luego sentarme en una de las sillas.
Conecto mis audífonos al celular, pongo mi playlist favorita y miro por la ventana. Cuando llego a mi destino guardo todo y me levanto de la silla, presiono el botón para que el bus se detenga y así lo hace. Bajo del bus y entro en la universidad, busco mi primera clase y gracias a Dios el profesor no ha llegado.
El profesor llega y empieza a dar su clase, saco mi cuaderno y anoto lo que dice.
Cuando la clase termina voy a mi siguiente, llego al salón y me encuentro con Violeta, me siento al lado de ella.
-hola.
-hola, ¿Que tal el finde? -pregunta sacando su cuaderno de su mochila.
-pues normal y ¿Tu?
No tengo pensado contarle sobre que fui al bosque otra vez.
-fui con mamá a hacer las compras del mercado y ya, nada relevante.
Luego de eso entra la profesora y prestamos atención a la clase.
Ya las clases acabaron, estoy en la salida de la universidad esperando el autobús. Cuando llega, me subo, pago el pasaje y me siento en una silla del lado de la ventana.
Casas, personas, árboles, edificios y demás cosas pasan a través de la ventana.
Cuando llego me bajo del autobús y cruzo la carretera, camino hasta llegar a mi casa. Entro en ella y cierro la puerta detrás de mi, voy a mi habitación y dejo mi mochila, me cambio la ropa por una más cómoda y bajo las escaleras. Empiezo a lavar los platos de esta mañana, cuando termino barro y trapeo la sala, luego la cocina y por último mi habitación.
Cuando termino de hacer aseo, me siento en el sofá y tomo el celular, reviso las r************* y cuando me aburro, voy a mi habitación y empiezo hacer las tareas para mañana.
Cuando termino, miro la hora son las 3 de la tarde, bajo a la sala y prendo el televisor, selecciono Netflix y pongo una serie para ver.
La puerta es abierta y entra mi mamá.
-hola mamá ¿Que tal el trabajo? -le digo.
-bien hija -sonrie.
Ahora me doy cuenta que no hice el almuerzo.
-anda se me olvidó hacer el almuerzo.
-no te preocupes, supuse que se te olvidaría, así que lo traje -alza una bolsa que no me había percatado que la tenía.
Mi mamá va a la cocina y sirve la comida en los platos, tomo mi plato y me siento con ella en el sofá.
Ella empieza a contarme su día y yo el mío, terminamos de comer y me ofrezco a lavar los platos. Los lavo y los pongo en su lugar, vuelvo con mi mamá y seguimos hablando.
La puerta se abre y entra mi papá.
-hola familia -dice cerrando la puerta.
-hola papá -le saludo.
Mamá le sirve la comida y se la da. Mi papá y yo hablamos sobre cómo voy con la universidad y yo le pregunto cómo le fue en el trabajo.
Cuando termina de comer, subo las escaleras y entro a mi habitación.
La ordeno y me acuesto en la cama con el celular. A mí mente llega lo que le dije al asesino. Le decía que iba a ir con la policía, pero no he ido.
¿Debería ir?
No lo sé, ahora no quiero saber nada que tenga que ver con ese asesino.
De algo caigo en cuenta y es que si, soy una verdadera cobarde, debería denunciarlo y acabar con esto de una buena vez y en cambio lo que decido es alargar más las cosas.
Empieza a darme sueño, pongo la alarma del día siguiente y dejo el celular en la cómoda. Me arropo con la manta y me sumerjo en un sueño profundo.