Capítulo 14

917 Words
Mi sueño es interrumpido por el sonido de la alarma, estiro mi brazo con un ojo abierto y el otro no, apago la alarma y me levanto de la cama. Estiro mis extremidades y voy al baño. Hago mis necesidades y luego me doy una ducha. Con una toalla envuelta en mi cuerpo, me cepillo los dientes y voy a mi habitación. Hoy oficialmente llegan las vacaciones de verano, por lo que este es mi último día de clases, elijo unos pantalones tiro alto anchos, un top n***o y unos botines negros. Peino mi cabello y lo sujeto en una cola alta. En el rostro solo aplico protector solar y un bálsamo hidratante en los labios. Ya vestida, tomo mi mochila junto al celular y bajo las escaleras. Cuando estoy en la sala no veo rastro de mis padres. Voy a la cocina y en la nevera está una nota pegada, la arranco y la leo. "Hola cielo, hoy me tuve que ir temprano al trabajo, te dejé el desayuno. Un beso. Mamá." Boto el papel en el bote de basura y me sirvo el desayuno, como un poco apurada al ver el reloj, voy un poco tarde. Termino y dejo todo en el lavadero, salgo de la casa cerrándola con llave la puerta, camino hasta llegar a la carretera y espero el autobús. Cuando llega me subo en él y pago el pasaje, luego me siento en una silla al lado de la ventana. Mientras el autobús reanuda su marcha busco mis audífonos, los conecto al celular y reproduzco mi playlist favorita. La voz de Adele inunda mis oídos mientras veo a las personas, casas y árboles pasar a través de la ventana. Pasan como 45 minutos y ya llego a la universidad, me bajo del bus y camino hasta la entrada de esta. Ya estando adentro busco el salón de mi primera clase, cuando llego doy gracias a Dios que no ha llegado el profesor. Está clase la comparto con Violeta, así que me senté al lado de ella. -hola -saludo. -hola Cony. El profesor entra y no nos da más tiempo de hablar ya que empieza a dar la clase. Está clase y el resto de clases se definen en un par de actividades, al final todos los profesores de cada clase nos desean unas felices vacaciones. Justo ahora me encuentro en descanso, Violeta me cuenta sobre su salida a cine con su novio. -y bueno si la película estaba un poco aburrida, pero eso no importa si a tu lado tienes el amor de tu vida -sonrie ilusionada. Asiento aunque más bien quise rodar los ojos con diversión. -y ¿Que hiciste el día de ayer? -pregunta probando su licuado. -hice aseo en toda la casa escuchando música -respondo omitiendo el hecho de que fui al bosque de nuevo. -uf que aburrido, deberíamos salir un día de estos. -si claro, ¿Que día? -um no lo sé, te estaré avisando. El descanso termina, por lo que cada una se va a su siguiente clase. Llego al salón y presto atención a lo que dice la profesora. •°•°•°• Las clases habían terminado, estoy esperando el autobús. Cuando llega, me subo, pago el pasaje y me siento en una de las sillas. Con mis canciones favoritas reproduciéndose en mi celular espero a llegar a casa. Cuando lo hago, bajo del autobús y cruzo la carretera, camino y llego a mi casa. Saco las llaves para luego introducirlas en la cerradura y abrir la puerta. Entro y cierro detrás de mi, voy a mi habitación y dejo mi mochila, me pongo ropa para estar en casa y bajo nuevamente las escaleras. Empiezo a lavar los platos que deje esta mañana y hago un poco de aseo en toda la casa. Cuando termino me siento en el sofá con el celular revisando las r************* . Siento que tocan la puerta, así que me levanto y la abro. Quedo un poco asombrada al ver un policía del otro lado. -buenos días, ¿Usted es la señorita Cony? Asiento. -quiero hacerle unas preguntas. -esta bien pase -me echo a un lado para que el policía entre. Le indico que se siente en uno de los sofá y yo me siento en el que está en frente. -bueno, la pregunta que quiero hacerle es ¿Ha visto en estos días el asesino que la dejó viva? O más bien para que recuerde mucho mejor ¿Ha visto al acechador del bosque? -pregunta, mi piel se eriza. Abro mi boca para responder. -no, no lo he visto desde que ocurrió eso -digo. -bueno si lo ve, no olvide en contactarnos -se levanta y camina hasta la entrada de la casa. Lo acompaño y abro la puerta. -hasta luego señorita. -hasta luego. El policía sale y cierro la puerta. Apoyo mi cuerpo en la puerta y cierro mis ojos fuertemente no sabiendo porque lo protejo, ¿Por qué no le dije la verdad al policía? Comienzo a replantearme si de en verdad estoy sintiendo cosas por ese asesino. No, yo no puedo estar sintiendo cosas por alguien así, no puedo estar sintiendo algo por alguien que disfruta matar a las personas. Simplemente no puedo. De solo pensar que no lo delaté frente al policía por sentir sentimientos hacia él, me hace ver eso como algo repulsivo, asqueroso y no se que más adjetivos ponerle para describirlo. Pero eso me hacía concluirlo como algo desquiciado y enfermo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD