Capítulo 9

1248 Words
Había pasado ya tres semanas, en ese tiempo no volví al bosque, sentí que no quería presenciar más esos actos feos que él cometía. Lo más raro que me pareció de todo esto fue que no oí ninguna noticia de El acechador del bosque, ni en la tele ni en el periódico se nombraba su nombre. Tal vez ha dejado de matar. No lo creo, pero espero que sí. Justo estaba en clases, ya faltaba poco para terminar el semestre y vendrían las vacaciones de diciembre, cuanto anhelaba un poco de descanso y es que en todo este tiempo me he acostado tarde estudiando para los parciales. Presto atención y anoto lo que copia el profesor en el tablero, cualquier cosa podría ser me útil para un parcial. Cuando la clase termina recojo mis cosas y camino hacia la salida de la universidad. Hoy no había venido Violeta, lo cual es raro porque ella no suele faltar. Me siento en una banca mientras espero el autobús, cuando llega subo, pago el pasaje y me siento en una silla del lado de la ventana. Saco mi celular de el bolsillo de mi jean. Voy al chat de Violeta y le escribo. Yo: "Hola Vio ¿Cómo estás? ¿Por qué no viniste a clases?" Miro por la ventana mientras espero a que me responda. La pantalla se enciende anunciando un mensaje, que es de ella. Violeta: "Hola Cony, no me siento muy bien el día de hoy, amanecí con fiebre y náuseas, por eso no fui a la uni." Yo: "¿Que fue lo que te cayó mal?" Violeta: "no lo sé, ayer estaba bien, hoy amanecí así." Yo: "¿Y ya fuiste al doctor?" Violeta: "si, me dió un suero y algunas pastillas para la fiebre, espero que pase pronto." Cony: "bueno en la tarde voy a ver cómo sigues." Violeta: "está bien." Y ahí termina nuestra conversación. Guardo el teléfono al ver que se acerca mi parada, me levanto de la silla y toco el botón que le indica al conductor detenerse. Bajo del autobús y miro hacia los lados para pasar la carretera. La cruzo y camino hasta mi casa, abro la puerta y entro cuando llego. -hola -digo al no notar a nadie. Voy a la cocina y me topo con una carta en la nevera. "Hola cariño, si lees esto probablemente no he regresado de mi entrevista de trabajo. Sé que no te conté pero bueno ya lo sabes." No le tomo importancia y subo las escaleras hacia mi habitación. Dejo mi mochila en la silla del escritorio y de repente me entra ganas de dormir, eso no lo noto raro, llevo durmiendo mal desde que vine a mi casa corriendo después de presenciar aquella escena y no eran pesadillas, simplemente el sueño no llegaba a mi y ahora que lo había hecho no iba a desperdiciar la oportunidad. Me acuesto en la cama cerrando mis ojos, mi mente queda en blanco y logro por fin dormirme. Abro mis ojos y los froto con mis manos, me levanto y tomo mi teléfono mirando la hora, iban a ser las 4 de la tarde. Abrí la puerta y bajé las escaleras. Llegué a la sala y mi madre estaba sentada en el sofá tomando una taza de café. -hola mamá, ¿Que tal la entrevista? Ella me mira y dice. -pues yo digo que la hice bien -dice para después añadir -noté que no almorzaste, en la cocina está el almuerzo. Asiento y voy a la cocina, tomo el plato que ya tenía la comida servida y camino hasta sentarme en otro sofá. Pruebo la comida y digo después de tragar. -mamá hoy voy dónde Violeta, se siente mal entonces voy a ver cómo sigue. -esta bien, solo no regreses muy tarde. No quiero que nada malo te pase. Entonces ahí me picó la lengua por preguntar lo siguiente. -ma... -ella me mira con atención -¿Que haz sabido del acechador del bosque? Ella frunce el ceño y yo me pongo nerviosa. -bueno no se porque preguntas pero últimamente no se ha escuchado nada sobre él, lo cual se ha corrido el rumor de que abandonó el pueblo, no se sabe si es verdad pero espero que sí. Asiento y termino de comer. Probablemente sea cierto lo que dicen los rumores de que el asesino se había ido. Acabo mi comida y dejo el plato en la cocina, lo lavo, lo dejo en su lugar y subo las escaleras. Entro a mi habitación, luego al baño y me doy una ducha. Salgo de ella, me visto con unos jeans anchos camiseta y chaqueta de mezclilla, por último me pongo mis Vans. Peino y hago una cola alta en mi cabello, llevo un pequeño bolso dónde meto mi celular dinero y mi identificación. Salgo de la habitación, bajo las escaleras y voy dónde esta mi madre. -bueno ya me voy. -vale, cuídate -asiento y salgo de la casa. Camino hasta llegar a la carretera, espero el bus, se demora un poco de lo normal pero cuando al fin llega, subo y pago el pasaje. Me siento en una silla y miro por la ventana. Empiezo a pensar nuevamente en ese asesino, ¿Dónde estará? ¿Por qué ya no se escuchan más asesinatos? ¿Se habrá ido del pueblo? Oh Dios tenía que dejar de pensar en él, siento que esto se está volviendo una obsesión, suena re loco lo sé y no lo podía permitir, no podía permitir sentir algo por ese asesino, así sea obsesión. Me levanto y bajo del autobús, camino bajando unas cuadras hasta que llego a su casa, toco el timbre y espero a que alguien abra. La puerta es abierta y por ella se asoma Hannah, la mamá de Violeta. -hola querida, Violeta me contó que la venías a visitar, sube está en su habitación. -hola Hannah -le digo así ya que si le digo señora me diría que le dijera por su nombre. Subo las escaleras y llego a la habitación de mi amiga. Toco y oigo un adelante así que entro. -amiga hola. -hola ¿Ya como te sientes? -un poco mejor, la fiebre ha disminuido y no he sentido náuseas. -que bien me alegro. -bueno que tal si vemos una película. Asiento. -¿Cuál vemos? -no se escoge tu. Ella entra a Netflix y empieza a pasar la lista de películas hasta que se decide por una, esta es de romance, bueno pero que esperaba Violeta es una romántica. Pasamos el tiempo viéndola hasta que nos da hambre y Violeta le dice a su madre que nos haga palomitas. Al cabo de unos minutos su madre entra con una taza repleta de palomitas, no las da y se va. Empezamos a comer y seguimos viendo la película. Cuando está termina miro la hora. Eran las 8 de la noche y ya debo volver a casa. -bueno ya me tengo que ir amiga. -esta bien, fue divertido pasarla contigo. Asiento y me despido, bajo las escaleras y también me despido de su madre. Salgo por la puerta y camino hacia la parada de autobuses. Espero bastante tiempo ya que se hacen las 8:30 pm, subo el bus cuando llega y espero a llegar a casa. Cuando este llega bajo de él y miro a los lados de la carretera para poder pasarla, siento que me jalan del brazo y me adentran al bosque.
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