bc

El Velo de la Hechicera: Aventuras Medievales

book_age12+
14
FOLLOW
1K
READ
blue collar
drama
loser
detective
apocalypse
magical world
war
love at the first sight
like
intro-logo
Blurb

Empieza esta gran historia de aventuras para Ariadna, quien se encuntra con la gran hechicera y le revelara que su destino es encontrar algunos artefactos y aun chico que le ayudara en este camino

chap-preview
Free preview
EL ENCATAMIENTO INICAL
En un reino de colinas verdes y castillos ancestrales, la vida transcurría con la cadencia tranquila de los siglos. Sin embargo, en la víspera de un día que marcaría un destino inesperado, las brumas del misterio comenzaron a tejerse en los albores de la aurora. En la aldea de Astoreth, donde los lugareños seguían las antiguas costumbres y creencias, los corazones latían con la promesa de un evento que cambiaría sus vidas. En esa aldea vivía Ariadna, una joven de cabellos oscuros y ojos vivaces, que irradiaba una curiosidad insaciable. Ariadna había escuchado las historias de la Hechicera de la Torre, una figura legendaria que poseía poderes insondables. La gente contaba que la Hechicera había protegido el reino durante generaciones, oculta tras un velo de misterio en su torre en lo alto de las colinas. Nadie había visto su rostro ni sabía su verdadero nombre, pero su influencia se sentía en cada brisa y cada sombra. El día del encantamiento, el sol se alzó con un esplendor dorado. Ariadna, con una mezcla de emoción y nerviosismo, se dirigió al centro del pueblo, donde se erigía un antiguo círculo de piedras. Los ancianos de la aldea, con sus vestiduras bordadas y rostros surcados de arrugas, ya habían comenzado a entonar cánticos en honor a la Hechicera. Ariadna se unió a ellos, sintiendo el palpitar de la magia en el aire. Alrededor del círculo de piedras, las flores florecieron en colores intensos, y el viento susurraba palabras secretas que solo el corazón podía entender. Cuando el sol estuvo en su punto más alto, los ancianos elevaron sus manos arrugadas, y un resplandor dorado envolvió a Ariadna. Sintió un cosquilleo en la piel mientras la energía mágica fluía a través de ella. Entonces, la figura de la Hechicera emergió del resplandor, envuelta en un manto de estrellas y sombras. Su voz era suave y profunda, como el susurro del viento a través de los árboles. "Ariadna, joven buscadora de secretos, te he llamado aquí para encomendarte una misión. El reino está en peligro, y solo a través de tu valentía y sabiduría podrá ser salvado." Ariadna miró a la Hechicera con asombro, sus ojos llenos de admiración y una chispa de determinación. "¿Qué debo hacer?" preguntó, su voz temblando ligeramente. "Debes buscar tres artefactos antiguos: el Orbe de los Sueños, la Espada de los Destinos y el Espejo de las Almas," respondió la Hechicera. "Estos artefactos están escondidos en lugares peligrosos y desconocidos. Debes hallarlos antes de que caigan en manos equivocadas." Ariadna asintió, consciente del peso de la responsabilidad que se le había otorgado. "Lo haré. Pero, ¿cómo sabré dónde encontrarlos?" La Hechicera sonrió, sus ojos centelleando con misterio. "Confía en tu intuición y en el vínculo que tienes con la magia de este mundo. Los signos te guiarán en tu búsqueda. Y no estás sola en esto, Ariadna. Junto a ti caminará un compañero de valor y corazón puro." Con esas palabras, la figura de la Hechicera se desvaneció en una bruma dorada, dejando a Ariadna en el centro del círculo de piedras, llena de determinación y anticipación. Los ancianos la miraron con orgullo y esperanza en sus ojos, y la aldea entera parecía sostener su aliento mientras se desplegaba la profecía que había sido revelada. La jornada de Ariadna estaba por comenzar. Un encantamiento inicial había tejido su destino con hilos de magia ancestral, y la promesa de aventuras medievales se cernía sobre ella. Con el corazón lleno de valentía y la promesa de cumplir la misión encomendada, Ariadna se dispuso a emprender un viaje que cambiaría su vida y el destino del reino para siempre. Después del enigmático encuentro con la Hechicera y la promesa de una misión trascendental, Ariadna partió en busca de su compañero de valor y corazón puro, aquel que la acompañaría en la búsqueda de los artefactos antiguos. Su primera parada la llevó a la ciudad de Crestaflor, una urbe bulliciosa y llena de vida, donde los olores de las cocinas se mezclaban con los cánticos de los vendedores ambulantes. Caminando por las adoquinadas calles, Ariadna no pudo evitar sentir que el destino la conducía hacia alguien. Llegó al mercado principal, donde los puestos ofrecían desde frutas exóticas hasta telas finamente tejidas. Fue entonces que sus ojos se encontraron con los de un joven de cabellos castaños y ojos claros, quien sostenía en sus manos un astrolabio antiguo. Ariadna se acercó con una sonrisa, sintiendo una conexión inmediata con el joven. "Disculpa, ¿puedo preguntarte algo sobre ese astrolabio?" El joven levantó la vista y le devolvió la sonrisa. "Por supuesto. Es un artefacto antiguo que he restaurado con mucho cuidado. Me llamo Eliot." "Ariadna," se presentó ella, y pronto se encontraron en una animada conversación sobre la historia y los secretos del astrolabio. Descubrieron que compartían una pasión por los misterios del pasado y por la magia que se entrelazaba con la historia del reino. A medida que pasaban las horas, Ariadna notó que Eliot poseía un aire de calma y determinación que resonaba en su corazón. Recordó las palabras de la Hechicera sobre un compañero de valor y corazón puro. ¿Podría ser Eliot el compañero que buscaba? Finalmente, Ariadna decidió compartir con Eliot la misión encomendada por la Hechicera y la búsqueda de los tres artefactos antiguos. Eliot la escuchó atentamente, asimilando la magnitud de la tarea que tenían por delante. Pero en sus ojos brillaba la misma chispa de emoción que en los de Ariadna. "Si el destino nos ha unido en este momento, entonces estoy dispuesto a unirme a ti en esta aventura," dijo Eliot con convicción. "Juntos enfrentaremos los desafíos que se presenten y lucharemos por proteger nuestro reino." Ariadna asintió con gratitud, sintiendo que había encontrado a alguien en quien podía confiar plenamente. Juntos, empezaron a planear su viaje, investigando pistas y signos que podrían llevarlos a los artefactos perdidos. Descubrieron que el Orbe de los Sueños se encontraba en el antiguo Templo de los Sueños, custodiado por enigmas y trampas mágicas. La Espada de los Destinos estaba vinculada a la profecía del Lago de los Espejos, y el Espejo de las Almas yacía en el oscuro Bosque de las Sombras. La aldea de Crestaflor se despidió de Ariadna y Eliot con esperanza y aliento. A medida que emprendían su viaje hacia el Templo de los Sueños, se dieron cuenta de que cada paso los acercaba más a los misterios del pasado y a las tierras medievales que los rodeaban. El camino estaba lleno de peligros y desafíos, pero también de amistades inesperadas y maravillas por descubrir. En su travesía, Ariadna y Eliot cruzaron ríos brumosos y se internaron en bosques antiguos. En cada paso, su conexión se fortalecía, y la magia que fluía a través de ellos se volvía más palpable. Ariadna comenzó a notar que su intuición se agudizaba, permitiéndole detectar signos y pistas que antes hubieran pasado desapercibidos. Finalmente, después de semanas de viaje, llegaron al Templo de los Sueños. Sus puertas de mármol eran decoradas con intricados diseños que parecían cobrar vida bajo la luz de la luna. Con valentía, Ariadna y Eliot cruzaron el umbral, enfrentando desafíos de ingenio y coraje mientras recorrían los pasillos interiores del templo. En el corazón del templo, encontraron el Orbe de los Sueños, una esfera de cristal incrustada con destellos de luz que parecían reflejar los sueños de quienes lo miraban. Al tocarlo, Ariadna sintió una oleada de energía mágica, como si su conexión con la Hechicera y con la misión misma se hubiera intensificado. Al salir del templo, con el Orbe de los Sueños en su posesión, Ariadna y Eliot contemplaron la inmensidad del cielo estrellado sobre ellos. Sabían que su búsqueda apenas comenzaba y que enfrentarían más desafíos en las entrañables tierras medievales que aún les esperaban. Pero con el corazón lleno de valentía y la magia del destino guiándolos, se dispusieron a enfrentar lo que el futuro tenía reservado.

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

La verdadera mate del Alfa

read
32.9K
bc

Príncipe Reagan

read
20.1K
bc

Una Luna Alfa solitaria.

read
9.6K
bc

Wolf Academy. Y la maldición de los Alfas

read
3.2K
bc

La Esclava Del Lobo Alfa

read
11.7K
bc

El Rey Alfa es mi segunda oportunidad como compañero

read
156.2K
bc

La Compañera Rechazada

read
67.5K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook