Capítulo XI Leif Alberttsson — Intento descansar pero se me hace imposible, la mente me traiciona, ¿Y si Darío no acepta a Liam? O peor aún, ¿Si lo acepta y por habérselo ocultado intenta quitarme la custodia de mi hijo? No quiero que Liam pase por procesos judiciales, oh, ¿Por qué no pensé eso antes? Llamaré a Anne a ver cómo está y le preguntaré si estará conmigo el día del evento, no conozco a nadie más aquí en Suecia que ella y obviamente Darío —busco mi móvil y le marco—. ¿Dónde estás? —responde y es algo extraño—. Suecia te lo dije, llegue hoy. Si, lo sé, ¿Qué parte de Suecia? Gallivare. Bien, mañana a primera hora salgo para allá, tenemos que hablar. Llegaré temprano para poder regresarme, ahora mismo no puedo hablar, adiós —y sin más corto la comunicación—. — Ahora sí estoy

