Capitulo 20

1313 Words
Valentina No quiero abrir los ojos por qué sé que me dolerá hasta la vida, esto pasa por beber hasta quedar inconsciente y no haber hecho todas las locuras que hice en pocas horas, la primera fue ir a esa reunión con frederic, la segunda besarme con el y la tercera acostarme con él, por qué la razón más importante por la que no quiero abrir los ojos es esa, siento su mano apretándome contra él, su m*****o muy duro en mis nalgas y los recuerdos de la noche anterior que me atormentaran toda la vida. Horas antes Siento sus labios gruesos demorando con hambre los míos, la verdad quiero separarme, pero el nivel de alcohol y deseo, por qué si este hombre es un dolor en el culo, pero está cómo quiere el condenado. Quizás Mañana me voy a arrepentir, pero el que tenga miedo a morir que no nazca, me levanta y por instinto enroscó mis pies en su cintura, se aprieta contra mí y su perfume hace estragos en mí es demasiado exquisito. — Vamos al hotel— Yo solo asiento, me bajo y camino, tengo la molestia en mi centro, estoy tan mojada y excitada que si me toma en este instante no me importará. Subimos a un taxi y vamos directo al hotel, en el taxi no dejamos de besarnos y creo que el tipo está muy acostumbrado a ver este tipo de escenas por qué ni nos mira. — No te despediste de tus amigos— — No te preocupes, ellos ni se darán cuenta de que no estamos con ellos— Me vuelve a besar, al llegar al hotel bajamos rápidamente, vamos por los pasillos, paramos a besarnos y seguimos nuestro camino, el alcohol me ha ayudado a no pensar, y sé que me arrepentiré, pero poco me importa, quiero calmar este calor que estoy sintiendo. Llegamos a la habitación que estamos compartiendo y sin pensarlo me quito el vestido, frederic se queda embelesado mirando mi figura eso me hace sentir poderosa. Gracias al cielo me puse un conjunto de lencería hermoso de un color púrpura suave. — Te gusta lo que vez— — Eres una diosa, me tienes loco— Agarra mi mano y la lleva a su paquete, trago saliva, tiene un tamaño muy grande y eso me moja más, nunca he tenido un m*****o grande dentro de mí. Él se quita su camisa y desabotona su pantalón y se acerca a mí, me toma por mis nalgas para acercarse a mí, yo subo encima de él y enroscó mis piernas en su cintura, él es muy alto y yo soy muy pequeña, pero me encanta que sea así, me excita sentir sus manos grandes tratar de quitar mi brasier, cuando lo logra se queda mirando mis senos, pasa su lengua por sus labios. Empieza a besar, lamer y chupar y yo siento que estoy en las nubes solo con esto me voy a correr, él camina conmigo hasta la cama y me acuesta suavemente, y sigue lamiendo mis pezones duros, Empieza a bajar sus besos y llega al elástico de mis bragas, mi respiración ya es dificultosa, pienso que me la va a quitar y yo solo veo como la arranca de mi piel, las destroza y solo de mí sale un quejido. — Has roto mis bragas, sabes cuánto me costó conseguir unas de ese diseñador— — Te voy a conseguir todas las que quieras, pero estorbaban en mi camino— Me dice con vos ronca, cuando voy a protestar mete su cabeza en mi coño y hace cosas que solamente me deja gritando, he tenido sexo, pero nunca sentí tanto con un oral, Grito por todo lo que siento, él se separa de mí y sonríe. Cuando se va a posicionar entre mis piernas niego. — No quieres sentirme, muero por hundirme en ti— — Nunca lo he hecho sin condón y tú no serás el primero— — Estoy limpio, no traje condones, confío que tú estás igual de limpia, no puedes dejarme así— Lo pienso mi centro palpita por sentirlo, sé que dice la verdad, pero no solamente las enfermedades me preocupan, me estoy cuidando por qué no confío 100% en los condones pero no sé. — No dudes por favor, necesito estar dentro de ti— Solo asiento, ya llegué hasta aquí y necesito también sentirlo aunque lo niegue. Se quita toda la ropa y quedó sin nada, y casi la baba se me cae es más grande que cuando lo ví en el baño. Entra en mí de una estocada que me deja sin aire, se queda quieto mientras me adapto, me besa ferozmente y luego de un rato empieza a moverse lento y luego rápido, lo siento tan profundo que sé que pasara días para poder dejarlo de sentir. Me encanta como me lo hace, es tan delicado, pero a la vez brusco sus movimientos son certeros, siento que estoy llegando, exploto en Miles de pedazos y siento algo caliente caer dentro de mí, nos quedamos un rato jadeando hasta que sale de mí. Intento pararme para ir al baño cuando siento que por mis piernas corre la muestra de su orgasmo. — Esto es normal— Él sonríe— Eso es la muestra de que te hice mía— Voy al baño, me ducho y cuando regreso lo veo muy plácidamente durmiendo así que me acuesto a su lado, mis ojos pesan. Actualidad Abro los ojos, la claridad me ciega, y el mareo no tarda en atacarme, frederic está profundamente dormido y como puedo me lo quito de encima sin despertarlo, me llevo la ropa que me pondré al baño, tomo protector solar y mi cartera para ir hacia la piscina y almorzar hay, ya que son la una de la tarde. me estoy bañando y mierda, entra los arrepientos, por qué lo hice. termino y empiezo a vestirme. *** Bajo hasta el área de la piscina, me siento en una mesa y pido el menú del restaurante, cuando ya decido que voy a pedir, pido pasta con camarones. Me quito el vestido suelto que me coloque y quedó solo en bikini, ya que luego me iré a una tumbona a broncearme, debo aprovechar este viaje y olvidarme lo que hace horas hice. Necesito mantener mi mente tranquila, frederic solamente fue un polvo uno muy bueno para qué lo niego, el mejor sexo de mi vida, pero sé muy bien lo que me jure hace muchos años y debo ser fiel a eso. Cómo mi deliciosa comida, luego me acuesto en la tumbona y empiezo a esparcir protector solar por todo mi cuerpo en la espalda si se me hará complicado, ya que no alcanzo a esparcir todo. — ¿Puedo ayudarte hermosa?— Cuando miro hacia arriba me encuentro a un tipo muy hermoso, ojos café, boca rosada y de tez clara, pero para mi mala suerte es un chico de mi edad o un año mayor, no es del tipo que me gusta, pero no diré que no a su ayuda. — Te lo agradecería mucho, no alcanzo— El chico me sonríe y tiene una sonrisa bellísima, agarra el protector y empieza a expandirlo en todo mi piel, tiene unas manos muy suaves, más que ayudarme con el protector me está dando un masaje increíble. — Soy Moisés y tú— — Me llamo Valentina, tienes unas manos fantásticas— — Y no sabes todas las cosas que puedo hacer con ellas— Yo me carcajeo este hombre es increíble y muy buen conquistador. — Me imagino, me estoy haciendo una idea— — De cualquier forma si quieres averiguar que tan bueno soy mi habitación es la 528— Empezamos a reírnos, hasta que una voz furiosa nos interrumpe. — ¿Qué mierda pasa aquí?— Diablos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD