Valentina
Despierto con una pesadez en el estómago, cada vez que tomo alcohol siempre sucede lo mismo, me levanto con ardor en el estómago, dolor de cabeza y mucho malestar.
Anoche me excedí de tragos.
Soy buena bebedora, cuando me siento mareada me voy a casa, y siempre recuerdo todo, pero en mi cabeza solo hay flashes de cosas que supongo pasaron, el hombre en el callejón el mismo de la barra, Frederick golpeando muy fuerte, el llevándome cargada, y mierda el beso.
A pesar de recordar pedazos, no diré que lo bese, eso jamás, lo que me molesta es que no recuerdo muy bien
Frederic es exasperante.
Miro a mi alrededor y no lo veo, debe estar enojado, me dijo que no saliera y mira lo que sucedió, por no hacerle caso.
Pero la verdad nunca me ha gustado que me gobiernen y menos un recién aparecido, aunque no debo ser malagradecida si frederic no hubiese aparecido no sé que hubiese aparecido.
Camino por la habitación, al no encontrarlo camino hacia el baño para darme una ducha larga, veo el jacuzzi gigante y quedó tentada a usarlo, hecho las sales y los distintos jabones, cierro los ojos para poder relajarme y que la punzada se me calmé, no sé cuánto tiempo pasa, pero siento ruidos leves y no le prestó atención hasta que abren la puerta del baño y abro los ojos de la impresión y susto.
En solo unos bóxer se encuentra el cuerpo grande y musculoso de frederic.
— Mierda—
Es lo único que sale de su boca, yo como puedo tapo la parte de mis senos que está expuesta, pero el muy sinvergüenza sonríe.
— Preciosa, si hubiese sabido que me esperaría así, hubiese vuelto hace mucho— Lo veo quitarse la última prenda que tiene, y mi boca se vuelve pura agua.
Para que negarlo este hombre es un dios nórdico, creo que sus papás lo hicieron con mucho amor y dedicación.
— ¿Qué haces?, Tápate no seas descarado yo estoy utilizando el baño—
— Este también es mi baño, no seas egoísta podemos compartir—
No aguanto más a este hombre respirando profundo me levanto y tomo mi toalla y me cubro, sé que no pudo ver mucho, ya que la espuma cubría todo mi cuerpo.
Él está sonriendo cuando paso por su lado, Quiero darle un puñetazo para borrarla, no salgo por qué me incomode compartir el baño, lo que me molesta aunque quiera negarlo es que tenerlo de esta manera me provoca unas ganas inmensas de tirarme encima de él, pero mi orgullo herido no dejará que haga tremenda estupidez, estos días serán largos hoy comienza la convención y estoy emocionada.
Me visto lo más rápido que pueda y salgo a disfrutar de este hermoso lugar y desayunar por qué muero de hambre.
Me siento en el área de piscina y hay le digo al mesero que deseo desayunar.
Me traen la comida cuando voy a probar el primer bocado alguien se sienta delante de mí.
Levanto la mirada y dios no puedo tener ni un segundo en paz.
— Tantas mesas vacías que hay y tú vienes a sentarte conmigo, no entiendes que no quiero verte—
— No seas tan exagerada como si hubiese sido el único hombre que has visto sin ropa—
— ahahaha— Me levanto con la intención de irme, no soporto a este hombre.
Pero él sostiene mi brazo, luego me suelta y sube sus brazos como si se estuviera rindiendo.
— Vale, no hablaré más, pero no me dejes comiendo solito—
Lo ignoro él pide su desayuno mientras yo como está deliciosa comida, cuando terminó él apenas está comenzando, me levanto y dejo el dinero de lo que consumí.
— Hey espera que coma me puedo perder— Pongo mis ojos en blanco, uno de los empresarios más grandes del mundo, parece un niño que no se quiere separar de su madre.
Me voy sin responder nada, tengo que vestirme por qué la verdad aunque este viaje no fue nada planeado es una increíble oportunidad para conocer a grandes inventores y muchas personas en el área de electrónica.
Me visto casual, un vestido ceñido al cuerpo de color verde oscuro, mis tenis blancos y mi cabello suelto, me llevaré algo para recogerlo si me da calor.
Cuando me estoy maquillando entra un frederic con una cara de pocos amigos, lo ignoro.
A lo que terminó de arreglarme, tomo mi bolso y una cámara que me regaló mi papá hace mucho cuando era un padre increíble y no el que estoy viendo hoy en día.
Quiero firmar todo y por qué no tomarme fotos con algunas personas, sé que frederic viene hacer algunos nuevos socios, sé que este tipo de eventos son para eso.
Llegó al lugar, es en el mismo hotel solo que es un lugar apartado me costó conseguir el lugar exacto, ya que este hotel es inmenso, pero solo entrar quedó maravillada el lugar es amplio y decorado increíble, hay mesas con muchos aperitivos y una barra para bebidas.
Camino y veo muchas caras conocidas, conozco a varios genios de la tecnología, ya que mi papá solía llevarme a estas convenciones.
Veo a Pamela Homs una genio de la tecnología ha escrito como 20 libros y es mi gran inspiración, es muy amiga de mi papá, cuando me ve se le ilumina la mirada.
— Pequeña Thompson, que alegría verte por aquí, estás con tu padre—
— No en realidad vine con mi jefe de pasantías, frederic Bolton—
— Por dios mi gran amigo ha vuelto a Italia, tengo muchos años sin verlo—
No termina de hablar cuando siento la presencia del diablo detrás de mí, por la cara de emoción de Pamela sé que es él.
— Frederic viejo amigo, mi esposo morirá cuando le diga que tú estás aquí, hace tiempo quiere viajar a Rusia a verte para darte una paliza en el ajedrez—
— No me digas Pam que todavía no supera que fui el primero en ganarle en el ajedrez—
Ella se carcajea— Tú crees que un hombre como El superará eso, desde niño nadie lo había vencido—
— Me imagino, y cambiando de tema La maternidad te sentó bien—
Ella lo golpea suavemente— Maternidad que mi hijo ya tiene 5 años, y todavía no conoces— Frederic luce nervioso y culpable.
— Tenía mis motivos para estar alejado de Italia— Me mira a mi, y no entiendo cómo si yo fuera la culpable de no venir en tanto tiempo.
— Además, ustedes nunca aceptaron mis ofertas de ir a Rusia—
— Tienes razón, Valentina me dijo que eres su jefe de pasantías, espero no seas un grano en el culo y le enseñas mucho—
Yo me muevo incómoda por qué en realidad quiero que me enseñe muchas cosas y nada es del ámbito laboral.
— Tú sabes que soy un ángel—
— Si claro y mi hijo se queda dónde lo dejo, Valentina si este idiota se porta como la mierda llámame he iré y le pateo el culo—
— Yo soy el mejor jefe, ¿No es así Valentina?— Yo solo asiento.
— No es tan malo como pensé—
— Luego de dar mi charla, al terminar le diré a Elio para que salgamos a un bar, quiero disfrutar un poco sin tener a mi hijo, tienen que venir con nosotros—
Ella nos mira sería y no hay manera de decir que no.
— No aceptarás un no por respuesta verdad—
Le pregunta frederic, por su cara y sonrisa sé que no nos salvaremos de esta situación.
*********
Terminaron las charlas todas estuvieron excelentes, son grandes profesionales espero algún día poder ser yo, hubo muestras de nuevas tecnologías en investigación.
Me mantuve lo más alejada de frederic que pude, por qué no sé si quiero matarlo o tirarme encima de él.
Quería escapar de Pamela para no tener que salir con ellos, pero creo que leyó mis intenciones por qué viene caminando con frederic hacia mí.
— Vamos preciosa, parece que te querías escapar, te hemos buscado mucho— Lo quiero matar él sabe que solamente me comprometí a esto por no quedar mal.
— Vamos chicos mi esposo nos está esperando aquí afuera—
Cuando salimos veo a un tipo muy simpático, es un hombre que se ve muy bien.
— Por fin hombre hasta que te dignas a venir nuevamente, sabes que tenemos una revancha pendiente— Se abrazan efusivamente.
— Eso nunca lo olvidaría—
— Amor, ella es Valentina, empleada como pasante para frederic, hija del señor Thompson y una mente muy brillante, tengo esperanzas de que llegara muy lejos—
— Gracias Pamela, me emociona saber que piensas esas cosas tan lindas de mí—
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Cuando pensé que oír venir con ellos tendríamos a un sitio serio, solamente a tomar bueno me equivoqué grandemente, está discoteca es ruidosa y demasiado fiestera, ya llevamos muchos tragos, si sé que prometí no tomar más, pero la verdad el alcohol es una gran tentación.
Hemos hablado de todo y hemos reído mucho, creo que el alcohol nos ha ayudado a liberarnos.
Veo a frederic bailar en la pista y no lo negaré me siento celosa así que sin pensarlo mucho voy a la pista y quitó a la chica que quería comerse el bombón más rico de la chocolatería.
Él me mira un rato hasta que me toma de la cintura y me empiezo a mover para provocarlo, y surte efecto por qué me empotra en la pared del fondo de la pista y sin pensarlo unimos nuestros labios en un beso salvaje y hambriento.