Diego
—Claro que no nos molesta— respondió el chico— ¿verdad chicos? — preguntó a los demás.
—Si como dice John no nos molesta— dijo MartĂn, pude ver como Joshua lo mirĂł molesto por lo que habĂa dicho, el chico seguĂa celoso aun sabiendo que me acostaba con Sander.
—Está bien, iré— aceptĂ© claramente iba a ir a pasarla bien, aunque no negaba que cuando habĂa visto Sander arreglarse tanto me dio intriga por saber adĂłnde iba y con quien, solo me querĂa asegurar de que no le pasara nada, además aunque lo de nosotros no era serio no me gustaba compartir, que tal si el chico decidĂa enrollarse con alguien, serĂa la peor humillaciĂłn.
OfrecĂ llevar a Sander en mi moto, los chicos llamaron a un Uber y fueron todos en el mismo, solo seguĂ el auto, el viaje fue claramente silencioso, podĂa sentir que Sander se sentĂa relajado, al llegar lo ayudĂ© a bajar como todo un caballero, el pobre no habĂa quedado del todo bien despuĂ©s de las horas que habĂamos estado en la cama.
Entramos al lugar, era más amplio que al que habĂamos ido anteriormente, la gente ya estaba bailando a pesar de ser temprano todavĂa, John fue a conseguir a alguien en la pista de baile, Joshua y MartĂn estaban tomando algo en la barra al igual que nosotros.
Tomamos algunos vasos de cerveza luego decidimos ir a bailar.
Sander bailaba con su espalda pegada a mi pecho, su culo moviĂ©ndose en mi polla, estuvo un rato haciendo el mismo movimiento, Ă©l lo hacĂa apropĂłsito, al notar que estaba duro se volviĂł quedando de frente a mĂ, moviĂł sus caderas de un lado al otro para luego colocar su dedo Ăndice en mi pecho y bajar hasta más o menos la altura de mi ombligo, luego volviĂł a subir moviendo sus caderas y siguiĂł moviĂ©ndose de más maneras provocativas, el chico era un completo provocador, me tenĂa bien duro, luego tendrĂa que encargarse de lo que provocaba, se acercĂł a mi oĂdo para empezar a cantar la canciĂłn en susurros, los cuales me ponĂan más caliente, tomĂ© sus caderas y lo acerquĂ© a mĂ, nos movimos juntos mientras seguĂa cantándome.
—TĂş me tienes perdido, en mi mente y mi corazĂłn se forma un lĂo, yo en nadie confĂo, si tĂş te demoras pues me voy con otro...— y siguiĂł cantando, no sabĂa si me tiraba indirectas o solo me cantaba, estaba analizando la letra mientras seguĂa moviĂ©ndome en el mismo ritmo que movĂa sus caderas, yo claramente lo tenĂa perdido, era Diego Flores podĂa hacer que cualquiera terminara rendido a mis pies, en su mente podĂa tener un lĂo pero no en su corazĂłn, podĂamos tratarnos bien y con cariño pero nada más nada de sentimientos profundos, no querĂa hacer sufrir a nadie por ello tenĂa esa regla, ya sabĂa que Ă©l no confiaba en nadie luego de lo que le pasĂł era entendible y lo Ăşltimo claramente era una invitaciĂłn a follar, ÂżMe estaba queriendo decir que no lo satisfacĂa lo suficiente? Este niño me iba a escuchar, ÂżQue iba a ir con alguien más? Eso querĂa ver, si podĂa porque ni siquiera lo iba a dejar caminar para que buscara a alguien más se iba a enterar de quien era Diego Flores.
Tome su mano y empecĂ© a caminar a donde se leĂa baños en letras neĂłn, al llegar, cerrĂ© la puerta y lo coloquĂ© contra ella, sus manos sobre su cabeza y su culo a la vista, acariciĂ© hasta que ya no podĂa aguantar, baje su Jogger junto con su ropa interior, lo preparĂ© rápidamente para luego bajar mi pantalĂłn y chaqueta para estar más cĂłmodo por Ăşltimo saquĂ© un condĂłn de mi billetera rápidamente.
—Rápido— pidió volviendo su cabeza para verme.
—Ya voy a entrar— dije alineando mi polla en su entrada, entre despacio, esperĂ© unos segundos antes de comenzar los vaivenes una y otra vez, nuestras pieles chocaban creando un sonido morboso, al igual que sus gemidos— ÂżEsto es lo que querĂas conseguĂ no es asĂ? Todo el tiempo estuviste tratando de provocarme hasta que lo lograste— hablĂ© en su oĂdo mientas seguĂa moviendo mis caderas cada vez embistiĂ©ndolo más rápido.
Él no respondiĂł, solo gemĂa, a veces doblaba su cuello para pedir besos, los cuales respondĂa.
Me salà de su interior, lo volvà y saqué sus pantalones, para que se trepara en mis caderas, al hacerlo el mismo acomodo mi polla en su entrada para luego bajar en una estocada, lo empecé a embestir contra la pared.
—¿As� — pregunté mientras tomaba sus muñecas para retenerlas con una de mis manos contra la pared.
—¡Si! — gimiĂł en un grito, seguĂ follándolo de la manera más salvaje, su cuerpo chocaba con la puerta cada vez que lo embestĂa.
Estuve embistiĂ©ndolo un par de veces más hasta que Ă©l se corriĂł, su boca se abriĂł para expulsar un gemido de satisfacciĂłn, sus ojos se cerraron y su espalda se arqueĂł, sus dedos apretaron mi mano que sujetaba las de Ă©l, su interior se contrajo al instante y su polla lanzo su blanco lĂquido manchando mi camiseta blanca que traĂa bajo la chaqueta, no me importo seguĂ follándolo, me encantaba la sensaciĂłn de estar apretado por sus paredes, me corrĂ en el condĂłn, mi frente estaba recostada sobre la de Ă©l, los espasmos todavĂa nos rodeaban, nos quedamos un rato en la misma posiciĂłn, luego lo baje de mis caderas y me arregle el pantalĂłn, mientras Sander de ponĂa los suyos, me saque la camiseta manchada y la botĂ©, me coloque la chaqueta dejando a la vista mi trabajado abdomen, me volvĂ hacia Ă©l, estaba viĂ©ndose en el espejo, arreglando sus cabellos y maquillaje, su delimitado se habĂa corrido un poco por las lágrimas de placer.
—¿Listo? Debe haber más personas esperando el baño— hablĂ© mientras recogĂa mi billetera del piso.
—Si— dijo volviéndose, al verme frunció el ceño— ¿Por qué no traes tu camiseta? — dijo apuntando mi abdomen.
—Por si no recuerdas mi camiseta está empapada por tu semen, además nadie lo verá— dije caminando hacia la salida, no escuché que él avanzará, me volvà hacia él, él se acercó lentamente y subió el cierre de mi chaqueta.
—Asà está mejor y debes tomar mi cintura o puede que caiga en cualquier momento— dijo posicionando mi mano por detrás de su cintura.
No dije nada por quĂ© en verdad podĂa caer, me imaginaba que debĂa dolerle aĂşn más que antes.
Al volver no bailamos por obvias razones por lo que fuimos a la barra, pudimos ver a lo lejos como MartĂn y Joshua bailaban mientras que John le comĂa la boca a otro chico.
Sander tomo unos vasos más de cerveza, no tomĂ© por quĂ© ya lo habĂa hecho y por quĂ© no podĂa curarme luego tendrĂa que llevar al chico a su cuarto y yo tendrĂa que conducir a la casa por lo que era mejor asĂ, hablamos un rato, de repente un tipo se nos acercĂł.
Él tipo era un poco más alto que yo, su cara demostraba molestia.
—¿Qué haces con él? — le preguntó a Sander.
—¿QuĂ© que hago con Ă©l? Por quĂ© tendrĂa que responder tus dudas, ya no somos nada, puedo hacer con mi vida lo que quiera— respondiĂł acercándose más a mĂ por lo que agarrĂ© su cintura protectoramente, Sander de sentĂa incĂłmodo, podĂa sentirlo.
—Claro que somos, tu sigues siendo mĂo y siempre lo serás, no lo olvides, yo fui tu primero, además terminarás volviendo conmigo ya lo verás— dijo Ă©l tipo acercándose a Ă©l por lo que coloquĂ© mi brazo al frente de su cuerpo para que no se siguiera acercando dejando a Sander detrás de mĂ en caso de que quisiera tocarlo o hacerle algo.
—Oye él no es de tu propiedad, además puede que hallas sido su primero, pero nadie te asegura que el último, aléjate y no vuelvas, por qué a la próxima no seré tan cortes como me vez— dije de mal humor.
—No te matas, eres insignificante, el que deberĂa irse y no volver deberĂas ser tú— dijo acercándose amenazante esta vez hacia mĂ.
—Él no me lo dijo pero ya puedo imaginarme que eres su ex, quiero decirte que eres el ser más despreciable que eh visto en la historia de solo pensar en lo que le hiciste me dan ganas de sacarte la mierda, será mejor que te alejes por qué podrás ser más alto que yo pero la sangre que te voy a sacar de la nariz va a salir igual, no pienso dejarlo solo contigo para que vuelvas a hacerle algo como lo hiciste tiempo atrás— dije con tono duro y amenazante.
—Me iré, pero solo por esta vez, volveré y nadie podrá protegerte— dijo mirándonos, lo último mirando fijamente a Sander.
Pude notar como el cuerpo de Sander temblaba ligeramente, me volvĂ hacia Ă©l, una lágrima caĂa de su ojo.
—Tengo miedo y me da rabia— dijo abrazándome.
—Lo sé, es normal, pero no te preocupes, no va a hacerte nada, me aseguraré de ello, solo es un cobarde trastornado— dije acariciando su espalda.
—No quiero ser vulnerable otra vez— dijo en un susurro.
—No lo eres y no lo serás, eres fuerte— tomĂ© su rostro y lo mire a los ojos— puedes con Ă©l— dije dándole confianza seguido de eso bese sus labios— si te molesta en la universidad o en cualquier otra parte solo golpĂ©ale las bolas como lo hiciste antes o solo avĂsame y personalmente irĂ© a golpearlo para despuĂ©s salvarte— dije sonriendo.
—Gracias.
Luego de eso decidimos irnos, para darle más tranquilidad lo deje quedarse en la casa que alquilaba, mañana se irĂa a trabajar temprano, por lo que nos dormimos rápido, lo abracĂ© toda la noche por quĂ© todavĂa estaba atemorizado y como no estarlo si el monstro del pasado estaba volviendo, pero no lo iba a permitir, si el tipo volvĂa a decirle o hacerle algo hablarĂa con algunos hombres para que le dieran una buena lecciĂłn y se alejara del chico de una vez por todas, Sander no merecĂa pasar por algo como esto, no era una mala persona.
ווווו×ווו×
Llamada
—¿Cómo estás?
—Estoy bien
—No necesitas aparentar soy tu hermano.
—Lo sé, pero estoy bien ¿Solo llamaste para eso?
—No, algunos socios me han llamado diciendo que no estás atendiendo reuniones.
—Si, estuve... Ocupado algunos dĂas, pero ya estoy bien.
—Eso espero, no puedes descuidar la empresa.
—Lo sé más que nadie.
—Bueno, entonces espero que estés bien y tranquilo él va a aparecer, no puede esconderse por siempre.
–Lo sĂ©, pero me siento vacĂo sin Ă©l, no podrĂas entenderlo, no estás enamorado.
—No lo estoy, pero puedo llegar a imaginarlo...
—Como sea.
—Espero que estés bien.
—Tu igual, adiós.
Fin de la llamada.
Me quedĂ© un rato pensando, imaginando cĂłmo se podrĂa sentir, comparándolo con otros sentimientos, pero luego de minutos de reflexiĂłn me di cuenta de que nada podĂa compararse y como Ă©l habĂa dicho no estaba enamorado nunca lo habĂa estado por lo que era imposible saber que se sentĂa, por alguna razĂłn me sentĂ con curiosidad de saber que se sentĂa estar enamorado, habĂa escuchado decir a personas que estaban enamoradas de que se sentĂan cosquillitas en el estĂłmago, otras decĂan que tu corazĂłn se aceleraba, otras que te sentĂas como un niño, que querĂas estar todo el rato con esa persona, que te sentĂas tan feliz que no podĂas parar de sonreĂr y otras me habĂan dicho que te sentĂas en las nubes, cuando me dijeron esto lo Ăşnico que pude imaginar fue cuando estas llegando al orgasmo, en el punto medio donde subes y luego explotas, pero claro no lo sabrĂa hasta estar enamorado.
Me sentĂ© en el sofá y serĂ© los ojos, a veces querĂa lo que evitaba, era una situaciĂłn fastidiosa, tomĂ© una bocanada de aire y pensĂ© en amor las personas que se me vinieron a la mente fueron Emilia, Diego, Sander y mamá.
Emilia, sabĂa que estaba en mi corazĂłn, no por amor de relaciĂłn si no amor de amigos, la querĂa, la protegerĂa de cualquiera estarĂa dispuesto a dar mi vida por ella, sabĂa que ella aria lo mismo, nos conocĂamos desde hacĂa años, a pesar de haber sido amigos con beneficios no nos querĂamos de forma romántica, amor de fraternidad, aunque suene feo acostarse con alguien que crees hermano o hermana, en ese momento Ă©ramos inmaduros y lo Ăşnico que buscábamos era diversiĂłn, aunque todavĂa lo hacemos con diferentes personas eso no quiere decir que seamos igual de inmaduros que antes.
Luego Diego, Ă©l era mi Ăşnico hermano, obviamente lo amaba, Ă©l era todo para mĂ, lo admiraba profundamente, a pesar de que me regañara lo admiraba, habĂa logrado tanto, tan fuerte, con la frente en alto siempre, me enseñó tantas cosas, soy lo que soy en parte gracias a Ă©l.
Sander, no sabĂa por quĂ© habĂa pensado en Ă©l pero podĂa decirse que el chico era como un amigo si quitamos el follar, de vez en cuando era frágil y me daban ganas de protegerlo, podĂa verse fuerte y arrogante pero por dentro solo era un niño indefenso tratando de ser duro para que nadie le rompiera el corazĂłn otra vez, el chico era tan lindo y tierno cuando querĂa, tan rudo y caliente en otras ocasiones, podĂa decirse que lo querĂa, no sabĂa si tanto como amar, independiente de quĂ© manera solo sabĂa que lo estimaba y lo protegerĂa.
Y por Ăşltimo mamá, la amaba era mi madre, pero a veces era muy tonta, no querĂa darse cuenta de la persona que era papá, Ă©l nunca le daba su lugar, era machista con ella y ella lo Ăşnico que hacĂa era defenderlo, bajar la cabeza, papá la engañaba, ella solo lo perdonaba, decĂa que en el fondo Ă©l la amaba y era una buena persona, no sabĂa que tan cierto era eso, tal vez era mi padre, pero si le hacĂa daño a mi madre preferĂa odiarlo.
Me levanté y alejé esos pensamientos confusos de mi mente, fui a la cocina y tomé un beso de agua helada, hacia un calor sofocante.
Mi celular vibrĂł en mi bolsillo.
Sander
ÂżPuedes venir por mĂ?
Yo
Voy
SonreĂ antes de salir de casa, montar mi moto para ir a buscarlo a la cafeterĂa.