Diego Lo reconocía, lo extrañaba un poco, me sentía tan indignado por qué nadie nunca me había humillado así, él, ÉL había jugado conmigo, Él, no lo entendía, siempre terminaba yo dejando a los chicos, pero no, él era tan diferente que tuvo que él engañarme y él cortarme a mí. Agghh. Estaba molesto y a la vez... No lo sabía esto era confuso, extrañaba de verdad follar con él en la mañana, en la noche, en la ducha, después de su universidad, ahora con suerte trabajaba y volvía a la mansión de mi hermano, esto era de verdad frustrante y aburrido, aparte de eso Ariel estaba tan fastidioso, como nunca, lo de su chico lo tenía realmente mal. Por suerte tenía que viajar mañana, estaría fuera por una semana, debía ir a hartos hoteles de diferentes países para revisar legalidades de dinero y
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