Abro los ojos lentamente y sonrío al sentir mi cuerpo adolorido, pues sabía muy bien a qué se debía. Miro hacia mi lado, pero me sorprendo al no ver a Derek por ningún lado, por lo que tomo mi celular para ver si tenía algún mensaje suyo, pero en cambio, me encuentro con muchas llamadas perdidas de Sindy. —No puede ser… —susurro al pensar en que seguro ella estaría muy preocupada por no haber llegado a dormir. Decido escribirle un rápido mensaje diciendo que estaba bien y que llegaría a la casa por la tarde, ya que aún tenía cosas que hacer, como por ejemplo, ir a una automotriz y comprarme un automóvil, que aunque no supiera conducir aún, pronto aprendería a hacerlo, pues no me podía pasar la vida dependiendo de los taxis. —Buenos días, preciosa. Miro hacia la entrada de la habita

