El plan del abogado Derek era sencillo, solo debía encontrar evidencias que me ayudaran a defenderme en un juicio compensatorio, por lo que luego de pensarlo mucho, había decidido que una buena idea era inmiscuirme en la sala de cámaras y tomar copias de al menos el último año, donde se evidencie que yo trabajaba como parte del servicio de la casa, y además, del golpe que mamá Greta me había propinado hace unas noches atrás. —¡Ema, ya debemos irnos! —grita mi suegra fuera de mi habitación, pero yo me acomodo mejor en la cama y me tapo lo más posible el rostro, entrando en el papel que había planeado—. ¿¡Es que no escuchas, Ema!? —pregunta con regaño aquella mujer, y luego entra en mi habitación, mirándome con reproche al verme acostada en esa enorme cama. —Estoy enferma, mamá Greta… —m

