—Llama a, Garret, dile que por hoy no volverás al trabajo. Te secuestré y por este día no asistirás. —¡Me despedirá! —Si lo hace cancelaré el contrato. —¿Bromeas? —Jamás bromeo querida. Amaya llamó a Garret y por ese día no asistió a la oficina. Comieron en un restaurante de lujo, algunos comensales los veían discretamente, era casi imposible no voltear a ver a una pareja tan atractiva. —¿Nos vamos? —Solo déjame llamar a mi padre, veamos si estará en casa. —Mi madre pensaba regresar a su casa, pero no me ha mencionado nada aún. —Que mejor, hagámoslo antes de que regrese. Mientras caminaban al estacionamiento Kilian llamó al rey Marcos, no se daban cuenta que alguien los observaba en la distancia. *—¡Hola papá! Llegaremos a cenar con ustedes ¿estás libre? *—¡Hola hijo!

