Futura Dama

1374 Words
El rostro de Hugo se ha desencajado por completo al escuchar la voz del otro lado de la Línea - La chica no puede estar en Libertad, si firmas el divorcio, tu cuerpo se lo entregaré a mis mascotas, tráela contigo, tengo una orden muy especial para ella, por fin has hecho algo bueno Hugo Martín has escogido a la mujer correcta - el sonido de que la llamada ha terminado llego al oído del hombre, no obstante no entendía por qué su Jefe le había dado aquella orden; sin embargo, cumplirla era difícil, ya ellos estaban divorciados en palabras, solo faltaba desvincular el apellido Martín, pero intentará revertir la situación de ayer. — Julieta - Aunque el desprecio brillaba en su mirada, Hugo tenía una dulce voz - No quiero el divorcio, quiero que le demos otra oportunidad a nuestro matrimonio, tú me amas y. — Hugo, no me hagas perder el tiempo que tenga muchas ocupaciones y pensar en darte una oportunidad es una pérdida de tiempo que no puedo darme el lujo de perder, ya estamos divorciados las rosas entre nosotros se marchitaron, después de tus actos de ayer. — ¿Se puede saber por qué no puedes darte el lujo de perder tiempo? - Hugo se acercó aún más a Julieta- Nunca haces nada, cocinas horrible y tu profesión de modelo es una mierda, y de intentar abusar de ti no tiene sentido de todos modos lo íbamos a hacer. — Tal parece que se te han olvidado tus palabras en el Hotel de Venecia, y otra cosa, Hugo tu no puedes saber si mi comida es la adecuada o no porque siempre tenéis cena de negocios, ahora sé cuál era la cena, las veces que estábamos juntos ordenabas comida porque tenías poco tiempo, todo el tiempo que pase a tu lado es tiempo perdido, si no quieres desvincular el apellido esta bien no importa, has lo que quieras, pero las cosas no suceden cuando tú quieres - La mujer estuvo cerca de darse la vuelta, pero Hugo tenía una orden que cumplir él agarré del hombre fue brusco logrando que Julieta realice una mueca. — Me lastimas suéltame - la mujer lo empujó— No quiero que vuelvas a tocarme, no quiero saber nada de lo que tenga que ver contigo, así que a partir de este momento debes de conocer cuál es tu lugar, ante mí no eres nadie solamente eres el peor error que cometí.— Y con aquellas palabras Julieta dejó atontado al hombre por unos segundos; sin embargo, había reaccionado rápidamente de nuevo y la alcanzó, Julieta llevaba tacones y el empujón que le dio el hombre la desestabilizó. — Te dije que te vienes conmigo - y aquello ocasionó que Julieta recuerde los sucesos de ayer golpeará con fuerza a Julieta, pero también tenía presente las palabras de Maximus. — No pienso irme contigo a ningún lado, suéltame hombre me da asco que me toques. — Suéltala - Una voz profunda se escuchó, mientras el cañón de la pistola ya reposa en la nuca de Hugo - La Dama te dijo que la sueltes, si no lo haces en 5 segundos despídete de tu miserable vida - un teléfono había sido colocado al oído de Hugo nada más para qué escuchará la amenaza - 5 - 4 - 3 - 2 - Pero antes de que se cante el 1, Hugo la soltó, o mejor dicho la empujó logrando que Julieta caiga al suelo. Rápidamente 2 hombres llegaron a levantarla - No vuelvas a acercarte a ella - Susurró el hombre que tenía sostenida la pistola ya posicionada en la cabeza de Hugo. — Ella sigue siendo mia y tengo todo el derecho de hacer lo que quiera con ella - En ese momento un vehículo de Alta gama en color rojo se estacionó por delante de ellos, los hombres guiaron a Julieta que no dudo en subirse en el interior, dejando a Hugo detrás y confundido. En el interior del Vehículo el hombre parecía estar de muy mal humor y Julieta no supo que decir para contentarlo, su hostilidad inundaba el lugar. — ¿Por qué no has firmado los papeles de la desvinculación definitiva? - Maximus ni siquiera le dedicó la mirada a la mujer. — A última hora él no quiso firmarlo - Julieta fue sincera, pero ya es muy poco importante en cualquier momento vienen los documentos y ya no será necesario insistir en la desvinculación temprana, es un matrimonio reciente que a penas va por las 72 horas. — ¿Entonces sigues siendo mujer casada? - Su voz es muy peligroso y en la Oscuridad del vehículo sus ojos tenían un brillo asesino, pero a Julieta tal parece no afectar aquello. — ¿Eso en que le afecta a usted? - Julieta lo miraba sin preámbulos, no tenía miedo en absoluto de él, aunque era consciente de su peligrosidad. — No me gusta ser amante de nadie - Maximus hablaba con tanta calma que Julieta empezó a sentir el sudor en sus manos. — No entiendo por qué usted sería el amante - la mujer se había hecho de la tonta. — Sé perfectamente que tienes una buena memoria te he dicho que desde el momento en que nos vimos eres la mujer de Maximus Ferran y eso pequeña mujer no va a cambiar incluso si mueres y vuelves a nacer - la mujer sintió que el asiento a su lado se hundió el hombre tenía una voz hipnotizante que la cautivó tanto que ni cuenta se dio que Maximus estaba al lado de ella - ¿Tienes manera de negarte? - El hombre dejó ver una sonrisa peligrosa - Te daré la respuesta, no tienes derechos y maneras de librarte incluso si eres una mujer casada en algún momento te divorciarás.— El aliento del hombre golpeó la nariz de Julieta. — ¿Qué, que estás haciendo? - La mujer se asustó retrocediendo en el asiento. — Daremos una vuelta - Maximus seguía manteniendo una sonrisa que era perversa, pero hermosa a la vez. Unos minutos después el vehículo se detuvo, pero no porque habían llegado a destino, más bien era porque otros 3 vehículos los había interceptado. — ¿Qué demonios está ocurriendo? - Preguntó Maximus a través del auricular mientras sacaba su arma de Fuego, claramente asustando a Julieta. — 3 vehículos desconocidos se han interpuesto en nuestro camino mi Señor - Expresó el chófer, Maximus, como de siempre venía custodiado por sus guardaespaldas, por ende los que los había interceptado no tenían la seguridad de saber en cuál de los vehículos estaba la persona a quién ellos querían. — Acábenlos - Fue la orden de Maximus, una orden que paralizó a Julieta, estar cerca de este hombre, solamente traía consigo muertes, pero antes de que reaccionará los disparos hicieron que ella emitiera un grito, por supuesto que las manos cubiertas por un guante se posaron en su boca. — Si gritas una bala en tu cabeza está asegurada para ti - Maximus no mostraba signos de hablar con mentiras, mientras los disparos no paraban de escucharse, algunos impactaron por el cristal del vestíbulo, pero estaban blindados entonces la 4×4 en donde Maximus se resguarda empezó a moverse, dejando escuchar el rugir del motor segundos después el chófer atropelló a dos de los atacantes que se posicionaron por delante del vehículo volviendo a disparar, pero el vehículo los aplastó siguiendo con su andar, mientras Julieta estaba Blanca como el papel. — Jefe, el Grupo A.C ha llegado y piensa declarar la Guerra a la Mafia que domina usted - Informó uno de sus hombres. — Ellos fueron los atacantes. — Tú— Maximus le había prestado atención a Julieta — Al ser la futura Dama de la Mafia Europea y más la de Italiana deberías de dejar de usar vestidos de niña - Maximus le pasó la pistola en las manos - Prepárate porque tendrás que matar si quieres sobrevivir - la mujer no entendía las palabras del hombre, pero las cámaras del vehículo le dejaron en claro el significado de las palabras del hombre y es que 3 vehículos más esperaban por ellos.
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