1 Durante el desayuno que tuve con Linnet, no pude evitar verla de una forma muy especial. Su cabello, su mirada, inclusive aquella boina negra adornada con una pluma me era demasiado bellas para no poder admirarla. Quizás, en el fondo, intentaba no enamorarme debido a todo lo que pensaba sobre las mujeres, pero ella me mostró que esa idea era estúpida. No era el género lo que primaba en la superioridad y la inferioridad. Entonces ¿Qué era? Confieso que aun no lo sabía, aunque quizás ella lo supiese ¡No! No podía, ni quería, dejar que ella supiese lo que le había dicho a mi amigo Tim. No por temor de sus golpes sino por temor a su rechazo. La quería y mucho, solo que no me atrevía a decirlo debido a que no pensaba que fuese su tipo. Mientras la observaba descubría que inclusive

