1 Christopher Hamill era un hombre de negocios muy turbios. Como dueño de las frigoríficas se sabe que a sus empleados les pagaba con miserias que ni siquiera eran monedas de verdad. Hubo un intento de llevarlo ante la justicia pero ese hombre logró comprar al juez y el juicio fue anulado para que saliera libre a los pocos días. Después de ese juicio la mitad de sus empleados desapareció. Ese sujeto también fue uno de los responsables de un desastre terrible en un pueblito de Estados Unidos llamado Stinky. Durante meses la represa estuvo con fallas y se le pidió que intentara repararla pero, por desgracia, él junto con su otro codueño, un tal señor Anderson, tuvieron la infame decisión de omitir todo cuidado debido a que las reparaciones saldrían muy caras. Unos días atrás la represa fina

