Capitulo 1
Sentí sus labios en mi cuello mientras iba dejando una regadera de besos a su paso. Sonreí aún con los ojos cerrados. Christian va bajando hasta llegar a mi abdomen y deja un sonoro beso,el cual hace que abra mis ojos y me encuentre con los suyos.
Sonrió-buenos días,princesa
-Hola- dije sonriendo. Él se acercó y besó mis labios tiernamente. Pasé mis manos por su alborotado cabello y luego bajé a su cuello hasta llegar a su espalda,donde dejé mis manos. Christian separó su boca de la mía y me miró divertido.
-parece que alguien tiene ganas de jugar- rozó su nariz con la mía- lástima que no tenemos toda la mañana- hizo un mohin.
-puedo no ir a la universidad,si quieres..- dije mientras pasaba mi dedo por sus abdominales.
-y yo podría faltar al trabajo pero tu padre me mataría- cogió mi mano,deteniendo el movimiento de mi dedo.
-eres mi novio,jamás te mataría. No sabiendo que si lo hace,yo podría cortale un dedo
Rió leve,adoro su risa- dilo una vez más- me pidió y yo frunci el ceño.
-¿que cosa?- pregunté. Christian puso los ojos en blanco y supe a que se refería- eres...- tomé su rostro en mis manos-..mi novio- lo besé,bajé mis manos por su espalda hasta llegar al elástico de sus boxers. Me fui incorporando poco a poco,sin dejar de besarlo,hasta que quedamos los dos sentados frente a frente. Christian descendió a mi cuello mientras mordia y besaba cada centimetro de mi piel. Coloqué mi mano en su pecho y lo tiré contra el colchón para luego lanzarme a sus labios. Al sentir su paquete contra mi zona íntima,sonreí y me levanté. Él me miró sin entender.
-me voy a bañar- dije mientras me dirigía a la puerta.
-pero..- giré para verlo- no puedes dejarme así- señaló su erección bajo los boxers.
-no tenemos toda la mañana- volví a sonreir y bajé casi corriendo,temiendo a que venga tras de mí.
Cuando salí del baño,Christian estaba en la cocina comiendo...¿helado?
-tendré que ir a comprar más- dijo dejando el pote vacío sobre la barra y a mí casi me explota la cara al darme cuenta que era de chocolate.
-¡Christian!
-¿que?
-ese era mi helado- señalé el envase.
-ups- caminó lentamente hacia la salida.
-hijo de perra- solté y él empezó a correr.
-¡compraré más!- dijo mientras seguía corriendo.
-lo hiciste a propósito,porque te dejé cachondo- dije entre dientes.
Entró a la habitación y cerró la puerta. Puto- Christian- lo llamé con voz "dulce"
-¿si?
-prometo no matarte si abres la puerta
-no estoy muy seguro...- dijo-me gustaría llegar al trabajo para luego contar las horas para ver a mi novia y llevarla a un lugar especial
¿Qué?
-sorprendida ¿eh?- escuché el click del seguro de la puerta. Christian la abrió lentamente mientras yo seguía ahí,inmóvil,pensando en lo que había dicho. ¿A dónde me llevaría? ¿Mc.Donalds? ¿Librería?
-digamos que hoy...hace 6 años atrás un chico apuesto se topó con una hermosa pelirroja,haciéndole derramar su batido en su camisa- sonrió. Mis ojos se abrieron de par en par. ¡Cielos! Fue el día que nos conocimos ¿como pude olvidar eso?
-¿como pude...?- me interrumpió.
-estabas tan metida en la universidad y cuidando al inmaduro de tu novio,que supuse que lo olvidarías- sonreí y lo abracé. Él me envolvió gustoso con sus brazos.
-Tamara me va a matar- dije sin despegarme de él.
-¿quieres que te lleve?
-claro- mi auto quedará un día más guardado...
Christian subió al auto y buscó las llaves.
-rayos- susurró- creo que las he dejado dentro
-espera- dije mientras abría un pequeño cajoncito,que estaba delante mía- ¿cuantas veces tengo que decirte que no dejes las llaves en el auto?- exclamé al mismo tiempo que le tendía las llaves.
-mi auto,mis reglas
***
La Universidad estaba atestada de adolescentes y adultos (como siempre) Bajé del auto,Christian hizo lo mismo y fulmino a todo aquel que me mirara. Rodee los ojos y le di un casto beso.
-te veo luego ¿vale?
Me miró- ¿no quieres que me quede?
Sonreí- no necesito un niñero
-será como en los viejos tiempos..- hizo un mohin- esos tipos no dejan de mirarte- señaló con la cabeza- con mas razón debería quedarme
-Chris- coloqué mis manos en su pecho- desgraciadamente no estudias en la universidad y agradezco eso,porque sino tendrías a un montón de zorras pegadas como garrapatas. Por mucho que me gustaría que te quedes..no puedes- me quedó mirando,pensativo. Finalmente suspiró,me dio un largo beso y subió al auto.
-¡Anabel!- gritó una voz muy conocida.
-Tama...- y antes de que pudiera acabar la frase,mi alocada amiga me cogió del brazo y me arrastró al salón.
Mi amiga y yo estudiabamos la misma carrera pero los dos queríamos ser cosas diferentes. Ella quería ser profesora de literatura y yo escritora.
-por favor Ana- volvió a decir y yo resoplé. No era la primera vez que mi amiga me pedía que nos instalaramos en uno de los cuartos de la universidad para así,no llegar tarde a las clases y poder estudiar más tranquilas. Pero yo no quería dejar a Christian.
-Tamara ya hablamos de esto
-lo sé pero...- la interrumpi.
-no- dije con voz firme.
-¿Sabes algo de Melany?- preguntó y yo negué con la cabeza- espero que vaya esta noche..
Dejé de caminar- ¿que?
-agh- se tapó la boca.
-sueltalo- le dije pero se negó- escupelo Tamara
-Christian me ha dicho que no diga nada- mi boca formó una "O". Genial. Como siempre obliga a todo el mundo a guardar su estúpida sorpresa y yo nunca me entero. ¿Como hace para manipular a la gente? ¿Usará algún tipo de hipnosis?
Filosofía fue mi segunda clase pero estaba tan enfrascada en mis pensamientos que ni siquiera presté atención.
Al salir me topé con una chica rubia de ojos azules,me pareció haberla visto en otra parte pero no le presté atención a aquello y la ayudé a recoger sus libros.
Me despedí de mi amiga y salí al estacionamiento para esperar a Christian.
Narra Christian.
Me encontraba apoyado sobre la puerta del auto cuando vi salir a Ana. Sonreí pero la sonrisa se me borró al ver a una persona caminando atrás de Ana. Maldita sea. No puede ser.
-¿vamos?- escuché que me preguntaba Ana. Asenti y despegando los ojos de aquella mujer me subí al auto repitiendome a mí mismo que había sido una ilusión.