Capitulo 4

1185 Words
Juntamos dos mesas del lugar, ya que eramos seis y las mesas eran para cuatro personas. Taylor cogió dos sillas mas y nos sentamos, menos Christian y Tamara que fueron a buscar la comida.  -espero que no tarden tanto- dijo Chad- muero de hambre -cuidado hermanito- le advirtió Melany- no vayas a engordar -gracias por la advertencia Melu pero eso no va a pasar- le sonrió falsamente- te recuerdo que voy al gimnasio -¿hay hombres guapos allí?- le pregunto Taylor divertido.  Chad lo miro, cansado- ¿cuantas veces tengo que decir que no soy gay? -lo sabemos- dijo Tamara depositando las cajas de pizza sobre la mesa y sentadose junto a Chad.  -¿entonces?- pregunto el.  -es como una tradición- agrego Christian tomando su lugar a mi lado- todos te hacíamos bromas con eso en la escuela y lo seguimos haciendo hasta ahora -es divertido ver como te enojas- dijo Taylor. -cambiando de tema...- todos miramos a Tamara- ¿que dicen de ir a pasar un fin de semana a Boston? Ninguno dijo nada,solo nos quedamos mirando a nuestra amiga con cara de ¿enserio? -es una gran idea cielo- le dijo Chad- pero no somos millonarios -exacto- lo apoyó Christian y le di con mi codo en su estómago. -seguro que mis padres nos pueden prestar la casa que tienen allí- dije y los chicos me miraron,digo chicos porque mis amigas ya sabían. -Christian ¿te importa si hacemos cambio de novias?- le preguntó Chad sonriendo. -no hay problema..- Christian pasó su brazo sobre mis hombros mientras le sonreía falsamente a su amigo-..pero ten por seguro que antes de llegar a tocarla vas a estar muerto -también te quiero- Chad le guiño un ojo. -bien ya tenemos la casa- continuó Tamara- solo faltan los pasajes -y dinero- agregó Taylor. -exacto- dije. La hora se pasó más rápido de lo pensado entre risas y anécdotas del pasado. Por un momento parecíamos de nuevo aquellos adolescentes inmaduros aún,en la cafetería de la escuela. Cuando estabamos regresando al auto,oi a Chad decirle con voz burlona a Christian:- te pateare el trasero -en rugby eso es seguro- le dije a Chad. -lástima que solo vamos a jugar bolos- dijo Christian con una pequeña sonrisita. Lo odio. Soy un asco jugando bolos. -quita esa sonrisa- le dije molesta. -¿cual,esta?- sonrió aún más. Rodee los ojos- idiota Subí al auto con mis amigas,esta vez en la parte de atrás. No quería tener de nuevo una conversación "incómoda" como la anterior. Estaba ajena a todo cuando el auto comenzó a detenerse en el medio de la carretera. -bien Tami,genial- se dijo mi amiga a si misma. -dime que tienes otro neumático- dijo Melany. -nop- bajó del auto y le hizo seña a los chicos para que se detuvieran. Suspiré y salí. -habrá que llamar a la grúa- dijo Chad mientras cerraba la puerta de su auto. -o podemos ir todos en el auto de Chad- sugirió Christian. -no voy a dejar mi auto- dijo mi amiga. -okay- dijo mi novio para luego mirar tras de mí- oigan,mientras esperamos a la grúa podemos ir a caminar por ahí- señaló. -vayan ustedes- dijo Melany- nosotros cuatro nos quedamos -pero yo quería ir- protestó Taylor. -querías...- le dijo Melany. Miré a Christian- las damas primero Sonrió- gracias Amo a mis amigas pero cuando hacen este tipo de cosas para que termine a solas con Christian después de que me haya molestado,lo detesto. -¿Sabes? Aún no entiendo como tus amigas se las arreglan para hacer esto- dijo. -¿a qué te refieres? -estamos sólos...en una arboleada- miré sus ojos azules,ahora iluminados por la luz de la luna y traté de pensar en lo que había dicho. Desde que llegamos a casa de mis padres nunca estuvimos sólos y menos cuando salimos con nuestros amigos,luego el neumático... -espera..- me detuve al darme cuenta- el neumático no se pinchó,mis amigas saben que soy un desastre en los bolos y también que hoy no tuvimos nuestro tiempo a solas -y por eso planearon esto- agregó él. -al menos valió la pena- tomé su mano y sonrió. -¿sigues creyendo que tengo una sonrisa idiota?- me acerqué mas a él sin dejar de mirar sus ojos. -sí,mas no deja de ser mi favorita -aaw,que tierno- negué con la cabeza, divertida y lo besé- me debes algo -¿que? -un buen polvo- me quedé boquiabierta y él se hecho a reir. -¿que no te alcanza con la mano?- gracias a dios estamos lejos de mis amigas. -nop,pero podrías echarme una- movió ambas cejas de arriba abajo. Me sonrojé. ¿Alguna vez voy a dejar de imaginar ese tipo de cosas? Mientras caminábamos de regreso,iba mirando el cielo estrellado y los árboles. -Ana se te va a quedar duro el cuello- puse los ojos en blanco- ¿que tanto miras? Dejé de caminar y miré al árbol que tenía al lado,Christian ni siquiera se había percatado de lo que estaba por hacer. Coloqué mi pie derecho en la rama mas baja del árbol,mi pie izquierdo en la rama del otro extremo y luego me sujete con ambas manos en la rama de arriba. Seguí subiendo hasta llegar a la quinta rama cuando... -¡Ana! ¡Que rayos crees que haces!- exclamó mi novio. -¡Trepar a un árbol!- contesté. Es obvio. -¡no eres tarzan cariño! ¡Baja ahora!- ignore su comentario y seguí subiendo. Ya faltaba poco para llegar a la copa cuando mi mano derecha resbaló de la rama y caí...pero logré aferrarme al tronco de abajo. -dios..- dije aliviada de no haberme hecho trizas. -¡no te muevas!- observé a Christian trepar con dificultad. Intenté subir a la rama pero mis brazos dolían y no sabía cuánto tiempo más iba a aguantar colgada allí. -tengo que...- flexione mis brazos intentando subir-...llegar mas arriba- terminé de decir con dificultad. -¿para qué quieres llegar hasta arriba?- preguntó y me ayudó a subir. -quiero mostrarte algo- traté de calmar mi respiración. Sonrió- oh Ana ¿Sabías que le temo a las alturas? Abrí los ojos como platos- ¿de verdad? ¿y por qué subiste? -estabas a punto de caerte y además jamás te dejaría sóla- acomodó un mechón detrás de mi oreja- a donde vayas siempre te voy a seguir Sonreí con los ojos vidriosos- me gustaría besarte pero nos caeriamos Rió- entonces,vamos- me tendió su mano y la acepté. Continuamos subiendo hasta llegar a la copa del árbol. -no se cómo vamos a bajar pero valió la pena- dije mientras observaba las luces de la carretera y algunas de la ciudad. Christian se apoyó en el tronco y yo me puse entre medio de sus piernas,pasó sus brazos por mis hombros y entrelazo nuestros dedos. -¿Sabes? No me importaría quedarme aquí toda la noche si es contigo Sonreí de oreja a oreja- a mí tampoco Nos quedamos en silencio,observando todo. No sabía qué hora era y si nuestros amigos nos estaban buscando. En ese momento éramos solo nosotros dos.  
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD