—¿Ahora cuál es el misterio? —Pregunta Leroy. Estamos reunidos en el jardín. Todos, inclusive el doctor que ha venido pendiente de la evolución del bebé de Sabrina. —Ales —Me saluda Sabrina emocionada al verme apenas salió de la casa con el bebé entre sus brazos. Aunque pareciera tener cierto dejo de tristeza en su semblante, se nota que está más fortalecida. Las mejillas tienen más color y el azul de sus ojos pareció haber recuperado esa luminosidad del cielo despejado de nubes. El llanto del bebé me obligó a volver la atención al resto de los presentes. Siendo que aun faltan muchos de los que hemos permanecido en la casa, decido tomar un trago de vodka que Leroy me acaba de entregar. —La ocasión lo vale rubio —Me dice Leroy con evidente buen humor. —Así hermano, este es solo el comi

