En camino a la pista de aterrizaje, al pasar frente a un puesto de funcionarios de seguridad, se asentó en mi la preocupación de terminar de cerrar el capitulo de Mac y sus arreglos mal sanos. Tomo mi móvil y mientras manejo con la otra mano marco el número del contacto que tenemos en la sede principal del organismo. —Hermanito —Lo saludo apenas me contesta. —Sánchez —Contesta—. ¿Qué hay de nuevo? ¿Lograron resolver? —Afortunadamente hermano, ya nos quitamos un lastre del camino —Contesto más animado. Como nunca antes. —Entonces ¿A qué debo esta llamada? —Pregunta. —Para terminar de cerrar este ciclo hermano necesito saber si ¿tienes forma de identificar a los funcionarios que estuvieron apoyando a Quiñonez y al agente federal? —Precisamente me informaron hace unos minutos que emitie

