Me he repetido cualquier cantidad de veces que no estaba preparado para tener familia, nadie que dependiera de mí, y verme ahora en esta situación pudiera provocarle a cualquiera que ha sido irresponsable, mujeriego, despreocupado por la suerte de cualquier mujer que no fuese Lucia, después de mi madre, ganas de salir corriendo. Como un castigo por mis palabras y mis acciones aquí estoy tratando de calmar a Altair, la amo, daría todo por ella, pero ni siquiera por eso logro comprender su berrinche. Lleva rato llorando. Ni terminar de desayunar pude. —Hermanito ¿Qué le hizo a mi niña? —Me pregunta Gelys caminando hacia nosotros y estira los brazos para cargarla. —Nada, solo se enteró que va a tener hermanitos o hermanitas y aquí anda diciendo que la van a desplazar —Abro los brazos para

