—¿Ahora qué vamos a hacer? —Le pregunto mirándome las manos. Tenemos rato solos en la habitación. Ales por sentirse incómodo en la posición que tenía, se puso de pie y ahora permanece mirando por la ventana. —¿A qué te refieres? —Me pregunta volteando a mirarme—. Solo estoy esperando que tú y Leonardo se recuperen para sacarlos de aquí. —¿Leonardo? —Pregunto extrañada—. ¿Qué le sucedió? —Siguiendo a tu hermanita recibió un disparo que iba para Leroy, él se interpuso, y pese a haberlo recibido en una pierna, toco una vena y perdió mucha sangre —Me explica. —¡Por los Dioses! —Exclamo sorprendida—, ¿Y cómo está? —Ahora no nos ha comentado sobre él, espero que al igual que tú termine de reaccionar. Llevan tres días aquí, y tres días en cuidados intensivos —Contesta con seriedad en la voz

