Después de convencer a Sabrina volví con los chicos, pero a la casa que estamos usando para reuniones. Allí se encontraban los chicos cada uno sumergido en sus pendientes. Me acerqué hasta Malcolm. —¿Qué haces? —le pregunto. —Verificar el embarque de una mercancía que debe entregarse hoy. Acabo de hablar con uno de los chicos encargados de esta negociación —me informa0ù, les advertí que, aunque no esté presente estamos monitoreando todo desde la distancia. —Por supuesto, no nos vayan a Sali con torcidos. Ahora es que necesitamos reunir la mayor cantidad de dinero. Ya está decidido, la semana próxima vamos con la segunda parte de este plan —le digo sentándome en el sofá. —¿Cuál es el plan en esta oportunidad? —pregunta Malcolm. —Sabrina —respondo. —¿Cómo Sabrina? —pregunta mostrando m

