Ya en la primera planta me acerco a la cocina. Allí conseguí a Antonella con la madre de José Manuel y el ama de llaves. —Señor Aleskey, ¿necesita algo? —me pregunta el ama de llaves. —Solo un trago o una cerveza, me daré una ducha e iré a mi habitación —le digo llevándome una mano a la cabeza para rascarme el cuero cabelludo en un gesto distraído. —Ya le busco una cerveza —me contesta. Volteo a ver a la madre de José Manuel. —¿Le dieron una habitación? —le pregunto. —Sí, sí, la señora —dice señalando al ama de llaves—, ya nos asigno una para Jose y para mí, gracias hijo. —No se preocupe. Permaneceremos aquí hasta nuevo aviso —contesto. —Tenga —el ama de llaves me entrega la cerveza. —Altair está con Ingrid creo que en tu habitación —me informa Antonella. —Gracias mujer —le digo

