35. Kléftis Vivianne A media mañana necesitaba un café con urgencia. Se puede decir que anoche no dormí nada. Nadie me contó que las reconciliaciones solían durar horas y horas, jajajaj. Pero valió la pena. No puedo evitar soltar un suspiro de satisfacción, pues la vida es extraña, con caminos inesperados que te llevan a la felicidad que ni siquiera imaginaste. —Deíte móno ton kléfti pou epeidí échei pollá leftá ménei me tous fílous ton állon. Kataraménos kléftis. (¡Mira nada más! La ladrona que se roba a los novios de otras. ¡Maldita ladrona! La chica que suele mirarme con burla entra casi después de mí a la pequeña cocina. Aunque su rostro parece amable y lo que dice lo pronuncia con un tono dulce, sé que me ofendió. Aún no domino el idioma pero he aprendido bastantes cosas

