36. Verdades Vivianne La mañana llega junto con mi insomnio. Aproveché para pensar toda la noche y tomar valor para enfrentar lo que tenga que saber. —¿Estás lista amor? —La dulce manera en la que me habla, no quita nada de la amargura que sentí al saber de esa mujer que sigue metida en la empresa. Esa que compartió su vida y su intimidad por dos años y de la que no sabía nada hasta ayer. —Creo que hoy no iré a la oficina. No me siento bien. —Estoy sentada en la cama mientras veo que se arregla y camina por la habitación. Volteo a ver todo el espacio y me digo que aquí he sido más feliz que nunca. —¿Te sientes mal? Vamos, te llevaré a que te revise un médico. —Levanto mi cara y veo la preocupación reflejada en sus ojos. —No, estaré bien. Pero…quisiera hablar contigo.

