Esa tarde Gonzalo y Cheryl esperaban a Maryanne y Santiago en el restaurante, que ahora que todo estaba listo el lugar se veía impresionante habían preparado una mesa grande para catorce personas venían también los padres de Liz y de Ricardo después de eso Cheryl tenía la hora para que fueran a ver los vestidos de novia. Eduardo se encargó personalmente de la orden de esa mesa, en un rato todos estaban listos compartiendo, conversando y poniéndose de acuerdo en cómo sería todo. Cecilia, Marisol y Liz no paraban de reír en un momento de distracción Eduardo y Antonio llamaron a Liz para contarles su plan, ella se emocionó con la idea, esta vez ella podría por fin hacer algo especial por sus amigas y era cómplice sabía que no era fácil, pero tenía una buena idea. Después de la comida fue s

