En el departamento de Eduardo y Cecilia este no paraba de reír y hacer bromas de ese carácter de fiera que no conocía pero que sin duda le parecía muy excitante. Cecilia estaba avergonzada de la situación, 0pero él sabía muy bien como calmarla así que comenzó besando su cuello, sus labios, mientras lentamente la ropa iba quedando regada por todo el lugar, llegó a la cama y le dijo —Te daré un masaje para que te relajes y te prometo que será con final feliz. La verdad es que el masaje no duró mucho y muy pronto estaban en la parte del final feliz después se quedaron dormidos abrazados. Al día siguiente Marisol estaba aún muy preocupada pensando en las palabras de Andrea, que tal si ella tenía razón y si estaba embarazada, la verdad es que entre todo esto su periodo había sido muy corto

