Narra Evangelina Después de nuestro encuentro, observé el exterior, todavía continuaba lloviendo. Nos duchamos juntos, mí maleta la había dejado en mí auto, no creí que me iba a quedar, así que Dalton fue a traerla rápidamente bajo lluvia. Mientras Dalton se cambiaba de ropa regresé a la sala de estar, ingresé a la cocina y tomé agua. Está decisión de venir y estar con él no estaba en mis planes, pero mí corazón y mis sentimientos eran más fuerte que mí propia cordura. Sabía perfectamente que ser amantes nos traería serio problemas, hasta podía poner su vida de nuevo en riesgo y la de su familia. Me sentía totalmente confundida y por dentro tenía muchos temores de las posibles consecuencias. —¿Quieres ver una película?—me preguntó Dalton, ingresando a la cocina. —Si, claro—le dije nervi

