Narra Dalton. Me desperté por la luz del día, busqué a Evangelina cuando establecí la vista, pero no la encontré en la habitación. —¡Evangelina! —la llamé fuertemente, pero no tuve respuesta de su parte. En ese momento visualice una carta sobre la mesa de noche, tenía mí nombre en ella. La tomé y la leí. Dalton, tuve que irme de nuevo quizás está vez no te vuelva a ver. Tal vez esta no sea la manera de decirte la verdad sobre mí vida, pero no tengo otra opción. Una verdad que te oculte para poder salvarte. Crecí en un orfanato en Alemania, fui adoptada por Müller a una edad pequeña. Pensé que por fin tendría una familia, pero me equivoque, él era peor que Satanás. Me entrenaron para matar y seducir con el único propósito de apoderarnos de las empresas más importante llevándolos a la qu

